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Pérez habla de ética y Sanz de títulos

El aspirante asegura que ningún familiar ni empresa suya cobrará del club

Lorenzo Sanz se colocó en primera línea de batalla a nueve días de las elecciones a la presidencia del Madrid. Hasta ahora había dejado casi todo el protagonismo a su segundo, Juan Onieva. En el otro bando, Florentino Pérez continuó como única cabeza visible de su candidatura. Lo fundamental de su mensaje ayer estuvo relacionado con la transparencia de su gestión en el caso de salir elegido. Presentó un código ético por el cual se impediría a familiares del presidente y de su junta ocupar puestos en la gestión del club, cobrar del Madrid o tener negocios con la entidad.Pérez presentó el código ético como "parte fundamental" de su programa electoral. Según Pérez, esta medida, punto número nueve de su decálogo, responde a la necesidad de lavar la imagen del Real Madrid, dañada por el "oscurantismo y las cláusulas de secreto" empleadas por la anterior directiva. A su juicio, el código impedirá que los directivos del Real Madrid "cometan abusos sobre el patrimonio y derecho de los socios". De esta forma, según recoge el código, "la junta directiva y su presidente no aprovecharán su posición para incrementar su patrimonio haciendo negocios con el club".

Florentino Pérez, quien anunció que el martes presentará el proyecto deportivo que pondrá en marcha si alcanza la presidencia -es entonces cuando anunciará la "noticia bomba" de su campaña, según comentan sus colaboradores más estrechos-, defiende además que ninguna empresa de la que los directivos o sus familiares sean propietarios, o en las que ejerzan funciones de alta dirección o administración, puedan firmar contrato alguno con el Real Madrid. Pérez se compomete por tanto a que ACS, la empresa constructora que preside, no realice ninguna obra de reforma en el estadio Santiago Bernabeú o en cualquier otra instalación del club si él ganase las elecciones.

De ponerse en práctica, el código ético elaborado por Florentino Pérez vincularía tanto al presidente del Real Madrid como al resto de los integrantes de la junta directiva y cualquier incumplimiento de los compromisos citados supondría "el cese o dimisión automática" del infractor.

Además de presentar su código ético, Florentino Pérez también tuvo palabras para la relación entre el líder de Ultrasur, José Luis Ochaíta, y la candidatura de Lorenzo Sanz. Según publicó ayer El Mundo, Ochaíta está captando votos para Sanz, algo que a Florentino Pérez le parece "normal". "Lo que me sorprendería es que Ochaíta estuviera conmigo", afirmó el candidato. Sanz, por su parte, calificó esta información como "una burda maniobra y el socio se da cuenta". El ex presidente admite los hechos, pero explica que en ningún momento le ha pedido al miembro de Ultrasur que le consiga votos, "aunque puede hacerlo como cualquier otro socio".

El caso es que Lorenzo Sanz se decidió a ocupar la primera plana de la campaña. No lo hizo para hablar de las confusas cuentas del club, según sus detractores, ni para anunciar fichajes estrella. Apareció fundamentalmente para recordar el principal armamento del que dispone, que no es otro que la cercanía de la octava Copa de Europa. Sanz recordó una vez más los logros deportivos del club en los tres últimos años y centró ahí el debate.

El discurso de Florentino Pérez, tan diáfano y redundante cuando se refiere a la deuda económica o a la pérdida de prestigio del Real Madrid, se vuelve turbio cuando se le pregunta por su supuesto acuerdo con Figo. "Figo, como cualquier otro nombre que no salga de mi boca, corresponde a la rumorología", aseguró ayer. Poco después, cuestionado sobre cómo habrá sentado la noticia en el seno de la candidatura de Sanz, Pérez esbozó una indisimulada sonrisa y soltó: "Yo que ellos estaría muy preocupado". Lorenzo Sanz también se refirió a Figo: "Si es verdad el acuerdo, Florentino ha tirado su proyecto a la basura. Dijo que ficharían los técnicos del club, la gente que sabe... De todas formas, yo nunca le daría al Barcelona 10.000 millones para que se pudiera reforzar". El jugador, por su parte, cuestionado al respecto en Portugal, se negó a hacer declaración alguna y se limitó a decirles a los periodistas: "Siento que hayáis venido hasta aquí para nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de julio de 2000