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Cuatro personas sufren heridas leves al hundirse una vivienda en obras en el centro urbano de Rubí

Una casa deshabitada de más de un siglo de antigüedad se derrumbó ayer alrededor de las 8.30 horas en el centro de Rubí (Vallès Occidental) y causó heridas leves a un trabajador y a tres de las cuatro niñas de entre 9 y 14 años de edad que estaban sentadas en un banco delante de la vivienda esperando la hora de ir a la escuela. Otra niña y una mujer que pasaba por la acera en el momento del derrumbe sufrieron una crisis nerviosa, aunque no necesitaron atención médica.El accidente se produjo cuando unos operarios se disponían a apuntalar el edificio para ampliarlo, informaron fuentes municipales. El hundimiento, que originó un fuerte ruido, causó la alarma entre los vecinos, que fueron los primeros en acudir a auxiliar a las personas heridas. Todas ellas sufrieron contusiones leves y fueron dadas de alta tras pasar una revisión médica.

La casa llevaba más de 20 años deshabitada, según explicaron los vecinos, y está situada en la confluencia de la calle de Montserrat con la avenida de Francesc Macià. En la actualidad se estaba trabajando en los cimientos de la finca para construir un edificio de dos plantas de locales comerciales. Los trabajadores tenían órdenes de apuntalar el edificio para que resistiese las obras, pero no les dio tiempo. Uno de los operarios que salió ileso del derribo explicó cómo sucedieron los hechos: "Oímos un ruido y salimos corriendo para poner una valla en la acera con el fin de que no pasase nadie, pero de repente se cayó la casa y sólo veíamos polvo".

Una vivienda colindante también sufrió desperfectos a causa del accidente y los técnicos de derribos aconsejaron que se demoliera totalmente la pared afectada. Su propietaria, Joaquima Franquesa, que estaba en la casa en el momento del siniestro, explicó que se llevó un "susto considerable", aunque en un primer momento no pensó que el ruido viniera de la casa vecina. Franquesa, que resultó ilesa, añadió que la parte de su vivienda que los técnicos aconsejaron derruir se utilizaba para realizar barbacoas y no era habitada. Parte de los escombros de la casa que se hundió se acumularon sobre la acera y la calzada, lo cual obligó a la Policía Local a cortar el tráfico por la calle de Montserrat durante cuatro horas.

La Policía Local inició una investigación para averiguar las causas del derribo, aunque los trabajos de ampliación que se estaban realizando en la casa se apuntan como el motivo más probable del accidente.

De acuerdo con la versión facilitada por la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Rubí, el derrumbe se produjo cuando los operarios retiraban la tierra del solar. Esto comportó que la pared contigua se quedara sin soporte, ya que no tenía suficientes cimientos propios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2000