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Líquidos iónicos

Los líquidos iónicos se suelen asociar con procesos de alta temperatura: la extracción de aluminio de la bauxita, por ejemplo. Esto se debe a que las sustancias iónicas, como la sal común, están compuestas de dos iones con cargas eléctricas opuestas. La atracción iónica entre ellos es tan fuerte que es necesaria una enorme cantidad de energía para romper el vínculo: la sal común se funde a unos 800 grados centígrados.Evidentemente, las sales fundidas a alta temperatura no son disolventes apropiados para moléculas orgánicas sensibles al calor, pero se puede reducir su punto de fusión, haciendo líquidos iónicos a partir de iones asimétricos y voluminosos que encajan sólo malamente. Y como se usan menos fuerzas de atracción de los iones que encajan mal para unir a los vecinos, el resto puede atraer (y así disolver) otros compuestos.

Los líquidos iónicos podrían ser disolventes ecológicos ideales. Tienen una presión de vapor insignificante, por lo que no se evaporan, y también son reciclables. Son verdaderos disolventes de diseño: diferentes combinaciones de iones forman soluciones que disuelven una enorme gama de sustancias, incluido el carbón, muchos metales y algunas rocas. "Puedes adecuar tu disolvente a la mejor química", dice Ken Seddon.

Pero los fluidos iónicos de baja temperatura son muy recientes y un misterio para químicos orgánicos experimentados e ingenieros químicos. En comparación con los 300 disolventes orgánicos usados en la industria, hay más de un billón de líquidos iónicos posibles y pocos datos, o ninguno, ni siquiera sobre propiedades físicas como la densidad y el punto de fusión.

Con el fin de obtener información útil para los ingenieros químicos sobre líquidios iónicos, Seddon dirige el consorcio de científicos e industrias QUILL (Queen's University Ionic Liquid Laboratories). Creado en 1999, es el primer centro del mundo centrado específicamente en la investigación sobre líquidos iónicos y en él 17 empresas comparten secretos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de junio de 2000