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TENIS Roland Garros

Jornada española en París

La presencia de cinco jugadores en cuartos asegura dos semifinalistas

La presencia de dos semifinalistas españoles en Roland Garros quedó ayer asegurada. Ningún otro país puede aún alardear de eso. La clasificación de cinco jugadores para los cuartos de final y el enfrentamiento que se producirá entre dos de ellos en el cuadro masculino y femenino, permite ya afirmarlo. Ayer, el tenis español igualó el récord de 1995 en cuartos de final. Cinco es el récord. Y podría batirse si hoy Albert Costa logra superar al australiano Lleyton Hewitt en octavos de final. La mejor marca de las semifinales se produjo en 1998, con cuatro representantes.La de ayer fue una jornada española en París. La armada sufrió sólo una baja, la de Fernando Vicente, que perdió ante el ruso Yevgeny Kafelnikov por 8-6 en la quinta manga en 3 horas y 34 minutos, tras un partido que constituyó un paradigma de espectáculo y entrega. Los demás ganaron todos: Àlex Corretja, Juan Carlos Ferrero, Arantxa Sánchez Vicario, Conchita Martínez y Marta Marrero. Fue un día para el recuerdo, no sólo por las cinco victorias logradas, sino porque todas ellas tuvieron algo de épicas y se lograron frente a rivales de un gran nivel.

Corretja eliminó al suizo Roger Federer, de 18 años, por 7-5, 7-6 (9-7), 6-2 en 2 horas y 35 minutos. Ferrero acabó desquiciando al australiano Mark Philipusis y le ganó por 6-2, 6-2, 3-6, 6-3 en 2 horas y 22 minutos. Y Vicente, que cerró la central a las 20.30, llevó al campeón de Roland Garros de 1996 y ex número uno mundial, Kafelnikov, a un maratón que puede pagar en los próximos encuentros (Kuerten le espera en cuartos). El de Benicarló dispuso de 5-2 en la manga final y sacó para el partido con 5-3. Pero cedió su saque y acabó perdiendo.

El partido entre Ferrero y Philipusis llenó la pista Suzanne Lenglen, la segunda central, y mantuvo frente al televisor a muchos jugadores. Había expectación para comprobar hasta dónde podía llegar este jugador de Ontinyent de 20 años, que el año pasado estaba viendo el torneo de París por la tele, mientras disputaba un circuito satélite en España. Y no decepcionó. En su primer Roland Garros, Ferrero se mostró imperturbable frente a la potencia del servicio del australiano. Y no sólo supo restarle (a más de 200 km/h), sino que acabó nublándole la mente hasta tal punto que fue incapaz de encontrar respuestas. Le arrebató el saque al australiano cinco veces y sólo lo cedió una. "Contra Àlex será más duro", comentó Ferrero. "Estoy bien, pero sé que contra Corretja será un partido durísimo. Él es muy sólido en el fondo, comete pocos errores y le he estado viendo sacar muy bien aquí".

Corretja, que perdió ante Ferrero la final del torneo de Mallorca el año pasado, jugó con "oficio, garra y siendo práctico" ante un Federer que le puso en serios apuros. Àlex demostró una fortaleza mental similar a la que tuvo hace dos años, cuando llegó a la final de este torneo y ganó el Masters. Y sólo eso le permitió aceptar sus errores sin agobios, levantar dos bolas de set en el desempate de la segunda manga (Federer tuvo 6-4) y ganar con solvencia el partido en una tercera manga que dominó sin fisuras. "No fue un partido brillante", reconoció Àlex. "Pero he sabido sacarlo adelante. Mi mentalidad es muy buena. Y me hará falta contra Ferrero. Tiene 20 años y nos pasaremos el partido corriendo. Tengo la ventaja de la experiencia. Pero él va ligero y sabe lo buen jugador que es. Mi experiencia no le pesará, seguro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000