Chantaje de la antipolítica

¿Realmente siete de cada diez italianos han entrado en la espiral de la antipolítica? Y ¿realmente esta hipotética horda de no comprometidos es el desmedido y dócil ejército de Berlusconi? (...) Para entender esta situación sería necesario establecer si es más "antipolítico" pretender que el electorado se pronuncie sobre el reglamento interno de los magistrados o es más "antipolítica" la decisión de quienes no han votado en los referendos (...) porque se consideran inadecuados para decidir y creen que debe ser el Parlamento, a través de sus comisiones, el que se pronuncie sobre esas cuestiones. (...) Además, ¿no se había dicho que el absentismo (en especial el de izquierdas) correspondía al deseo de enviar una clara señal de malestar a los políticos y, por tanto, era una elección política? (...) El espectáculo del posreferéndum ha sido de una dureza implacable. Gobierno e izquierda han cargado sobre sus hombros el peso de una derrota política que les compete sólo en parte (...) dado que el naufragio del movimiento convocante de los referendos afecta en igual medida a todas las fuerzas políticas. Siendo esto así, entonces, ¿por qué hacer el juego a Berlusconi, identificándose con la minoría votante, y regalar la entera mayoría no votante al adversario? (...) La disyuntiva es, por tanto, regalar la antipolítica a Berlusconi o, por el contrario, diseccionar la antipolítica para descubrir de qué pasta está hecha, qué es lo que quiere, qué tiene de positivo y qué de negativo. Que la izquierda elija lo que crea más oportuno.

, 25 de mayo

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