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Francia intenta asociar a España a su proyecto de reforma europea

La XIII cumbre hispano-francesa, que hoy se celebra en Santander, estará dominada por la presidencia francesa de la Unión Europea (UE), que se inicia el próximo 1 de julio. Francia acude a la cita con el propósito de convencer a España de lo bien fundado de su proyecto de reformas institucionales y decidida a anudar en lo posible los elementos de convergencia con Madrid.Tras la reciente reunión de Rambouillet, en la que París y Berlín parecen haber redescubierto sus viejas complicidades europeístas, Francia pretende ahora incorporar a ese tablero negociador a los principales socios comunitarios. "Queremos intercambiar con los españoles nuestra visión sobre las aspiraciones de la Conferencia Intergubernamental", en la que deben plasmarse estas reformas, indicó ayer Catherine Colonna, la portavoz del Elíseo, sede de la presidencia. Nuestros puntos de vista están bastante próximos. Lo que nos falta es aproximarlos todavía más y concretarlos", añadió Colonna, predispuesta a suavizar las diferencias con Madrid.

Según el reciente discurso en la Asamblea del primer ministro, Lionel Jospin, las prioridades francesas para Europa son la generalización del voto de la mayoría cualificada, el fortalecimiento de las atribuciones del Consejo y la flexibilización del sistema de "cooperación reforzada", que permita una construcción europea a varias velocidades y la creación de un núcleo de países dispuestos a avanzar más rápido y más lejos.

Fuentes de La Moncloa indicaron ayer que España acepta la aplicación de la "cooperación reforzada" a la política exterior y judicial, pero recela de su extensión al mercado interior, porque "podría implicar la disolución de la Unión". Admiten, no obstante, la necesidad de buscar fórmulas para evitar la inoperancia de una futura UE ampliada a 27 o 28 socios.

Europa federal

La propuesta de una Europa federal, planteada recientemente por el ministro de Exteriores alemán, surgirá en la discusión, aunque la delegación francesa no insistirá en el asunto, vista la reacción de Aznar, que la juzga cuanto menos "prematura". Según el ministro francés de Exteriores, Hubert Védrine, la iniciativa de Joschka Fischer "ha puesto viento en la vela" del eje franco-alemán, que se renueva con el propósito añadido de difuminar el pretendido eje hispano-británico.

La definición de la Europa de la defensa, en la que hay menos discrepancias, o las comunicaciones transfronterizas -el Elíseo anunció ayer que se retrasa la construcción del tren de alta velocidad entre Perpignan y la frontera española- serán también objeto de debate en la cumbre de Santander.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de mayo de 2000