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Rosa Díez pone al frente de su oficina electoral al ex ministro Luis Atienza

Rosa Díez, candidata a la secretaría general del PSOE, ha empezado ya a trabajar para que los militantes opten por ella en julio. Desde hoy funciona en la sede federal de Madrid su oficina electoral, a cuyo frente ha puesto a Luis Atienza, ex ministro de Agricultura, cuyo primer objetivo es convencer a los afiliados de que participen en las asambleas que determinarán el millar de delegados que acudirán al congreso como si de unas elecciones primarias se tratara. Por su parte, los guerristas presionan a Matilde Fernández, ahora edil madrileña, para que se presente igualmente.

Hay una tesis común a los que quieren influir en el congreso de julio: la situación abre posibilidades a todos. La capacidad de influencia de los aparatos provinciales y regionales es menor que otras veces y, por tanto, se confía en que los afiliados se expresen con total libertad. Así conciben la situación Rosa Díez; José Bono, presidente de Castilla-La Mancha; los guerristas y los grupos Nueva Vía, encabezado por José Luis Rodríguez Zapatero, e Iniciativa por el Cambio, con Manuel Escudero. La diferencia es que, de momento, sólo hay una candidatura segura, la de Díez, y otra sin anunciar, pero firme, la de Bono [aparte, el militante Francisco Ruiz Esteban, ex alcalde de Purullana (Granada), también pretende aspirar a la secretaría general].Las estrategias también son diferentes. Díez considera que no tiene tiempo que perder y quiere que su voz y su proyecto se escuchen antes de que empiece el proceso de elección de delegados, entre el 2 y el 25 de junio. Así, ha tomado la palabra a la Comisión Política, presidida por Manuel Chaves, en su ofrecimiento a los aspirantes para que usen la infraestructura federal para llegar a los militantes y desde hoy funciona en la sede de Ferraz una pequeña oficina de la candidata dirigida por Luis Atienza, ex ministro de Agricultura y antiguo amigo de Díez, con la que compartió responsabilidades en el Gobierno vasco: ella, al frente de Comercio y Turismo; él, de Economía.

"Queremos implicar de manera directa a los militantes y, aunque no haya primarias para los delegados, sí queremos actuar ante los afiliados que tendrán que elegir a sus representantes en el congreso para que en ese acto respondan al sentir de las asambleas", explica Atienza.

Desde este esquema, Díez quiere convencerles de que la apoyen y así lo expresen en las asambleas, de tal suerte que los que se presenten para ser delegados lleven el mandato de votar por ella.

En una segunda fase, cuando ya se hayan elegido los mil delegados, Díez y los demás aspirantes harán una campaña centrada ya en ese cuerpo electoral que decidirá quién es el líder. Díez empezará su campaña la próxima semana, en Teruel y Logroño, con reuniones abiertas a todos los militantes y la continuará con una reunión con los diputados y senadores para seguir con actos por toda España.

La idea de concebir esta fase de elección de delegados como unas primarias es defendida por Escudero, de Iniciativa por el Cambio, que aspiró sin éxito a que los delegados fueron elegidos por primarias. Escudero insta a los militantes a que actúen como si las hubiera y se presenten en listas abiertas y que, una vez elegidos, cumplan la legalidad del partido formando una candidatura cerrada. Por otro lado, Escudero se reunirá la próxima semana con Díez para intercambiar ideas y proyectos.

A su vez, los guerristas preparan para dentro de 15 días un acto que quiere ser multitudinario en el que discutirán una ponencia-marco alternativa e intensificarán su presión para que la también ex ministra Matilde Fernández dé el paso de aspirar a la secretaría general.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el presidente de Extremadura, presentará mañana, jueves, a título de militante, un texto alternativo a la ponencia-marco para el congreso aprobada por la Comisión Política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 2000

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