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Jorge Fernández se perfila como segundo de Rajoy y Miguel Ángel Cortés deja Cultura por Exteriores

Los nuevos ministros están aprovechando hasta el último minuto el puente festivo que hay en Madrid con motivo del Dos de Mayo para formar sus equipos, empezando por los secretarios de Estado. Jorge Fernández se perfila como segundo del vicepresidente primero, Mariano Rajoy, como secretario de Estado de Relaciones con las Cortes. Fernández, catalán, ha sido su mano derecha desde hace 10 años. Miguel Ángel Cortés, viceministro de Cultura, dejará ese cometido y se apunta con el mismo rango como hombre fuerte de Josep Piqué en Exteriores.

El número dos del actual Gobierno, Mariano Rajoy, resolverá entre hoy y mañana la interinidad en la cúpula de su departamento, donde aún no ha nombrado a su único secretario de Estado. Todo apunta a que Rajoy apueste por su hombre de confianza de siempre, Jorge Fernández Díaz, secretario de Estado del actual vicepresidente en la pasada legislatura tanto en Administraciones Públicas como en Educación, Cultura y Deportes. Una segunda alternativa, con menores posibilidades, sería la de Francisco Villar, ex secretario de la Administración Pública y de Deportes, también con Rajoy.Rajoy se ha tropezado con un pequeño inconveniente, pero que no será decisivo. El actual secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José María Michavila, no tiene aún acomodo en los escalones del nuevo Ejecutivo. Michavila, ahora, podría recalar en el equipo de Ángel Acebes, el nuevo titular de Justicia. Fuentes del máximo nivel del Ministerio de Administraciones Públicas, el departamento que dirigió hasta ahora Acebes, recordaban ayer que Michavila frecuentaba en las últimas semanas ese despacho.

Rajoy completaría con Jorge Fernández, un hombre fiel, catalán (fue presidente del partido en esa comunidad, que ahora dirige su hermano Alberto) y con fama de muy trabajador, el organigrama de su Ministerio, del que se ha desgajado el otro secretario de Estado hasta ahora bajo su mando, el de Comunicación, que pasa a categoría de ministro con Pío Cabanillas.

El anterior secretario de Estado de Comunicación, Pedro Antonio Martín Marín, con un gran ascendente sobre el propio Aznar y buenas relaciones con Josep Piqué, tampoco ha terminado aún de encontrar hueco en el Gobierno pese a haber recibido al menos dos ofertas. Martín Marín no ha visto con buenos ojos la posibilidad de dirigir la radio y la televisión pública (RTVE) y ayer se apuntaba que tampoco le agrada demasiado la oferta para ejercer como número dos de la nueva ministra de Ciencia y Tecnología, la catalana Anna Birulés.

La ministra de Educación, Cultura y Deportes, Pilar del Castillo, se ha tropezado con una deserción antes de empezar a pensar en su posible equipo. El secretario de Estado de Cultura, Miguel Ángel Cortés, que permaneció en su puesto tanto con la primera ministra del ramo, Esperanza Aguirre, como con Rajoy, no seguirá más en ese cargo.

Cortés, uno de los personajes claves en la carrera política de Aznar, al que arropó en su etapa al frente de la Junta de Castilla y León, donde se formó bajo su estela el ya famoso clan de Valladolid ahora estratégicamente situado en Madrid, se encamina ya hacia otro Ministerio, más que probablemente como lugarteniente de Piqué en Asuntos Exteriores.

Piqué dispondrá en el Ministerio de Exteriores de tres secretarías de Estado: Asuntos Exteriores (la más indicada para Cortés), Unión Europea y Cooperación Internacional. Cortés, así, podría continuar a la vera de Aznar en todos los viajes internacionales.

Para relevar a Cortés al frente de Cultura se apunta el nombre de Luis Alberto de Cuenca, actual director general del Libro y amigo de Pilar del Castillo. Ambos se conocieron en la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que dirigía en el pasado Cortés

Nuevo equipo en Interior

Por su parte, Jaime Mayor Oreja , el renovado ministro del Interior, utiliza estos días para cerrar totalmente su equipo, que quería que fuese continuista y al que se le abrió una importante fuga con la marcha del secretario de Estado de Seguridad, el diplomático Ricardo Martí Fluxà. Mayor ya tiene en su mente el nombre del sustituto, pero no lo hará público hasta que el candidato acepte el envite. La situación en el País Vasco se presume como el gran reto de Aznar y su Gobierno para esta legislatura.

En Interior lo que sí descartan es que finalmente se eleve el rango del responsable de Inmigración hasta secretario de Estado y apuestan porque se quedará, como el del Plan Nacional sobre Drogas, con el estatus de delegado o secretario general, es decir un puesto más funcionarial que político.

Los ministros han citado para hoy y mañana a sus candidatos para conocer su disposición. El jueves podría cerrarse este nuevo capítulo de nombramientos, que se harían oficiales tras el Consejo de Ministros del viernes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000

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