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Bienestar Social ha dado ayuda a 83 menores por abusos sexuales en 1999

Un total de 83 menores recibieron asistencia durante 1999 en el Servicio de Atención Psicológica a Menores Víctimas de Abusos Sexuales, de la consejería de Bienestar Social, destinado a la prevención, diagnóstico y tratamiento de los menores de la Comunidad Valenciana que han sido objeto de estos abusos. El 70% de los menores atendidos eran niñas y la mayoría de todos los que recibieron ayuda no superaban los 11 años.

En el 53 por ciento de los casos atendidos, se encontraron "indicadores para creer que los testimonios verbales y actitudes no verbales de los menores tenían que ver con haber sufrido un impacto de abuso sexual", según fuentes de la Generalitat. En un 32% de los casos se descartó la posibilidad de que los menores hubieran sufrido agresión y en el 15 por ciento restante el diagnóstico fue dudoso. En el 55% de las niñas atendidas se detectó presencia de abusos. El abuso más frecuente atendido ha sido el de tocamientos en zonas erógenas, seguido de la masturbación al menor y el intento de penetración vaginal. En cuanto a la edad de los menores atendidos en el servicio, el 78% fueron menores de hasta 11 años y el 22% de 12 a 17 años. En el 36% de los casos los padres de los menores estaban separados. Respecto a la procedencia de los 83 menores atendidos, el 93%o eran de la provincia de Valencia, un 5% de Alicante y un 2% de Castellón. Según la explicación del director general de la Familia, Menor y Adopciones de la Generalitat, Alejandro Barona, la Comunidad Valenciana ha sido pionera en crear un servicio de atención al abuso infantil, "iniciativa que está empezando a ser observada y valorada por otras comunidades autónomas".

Este servicio se incluye en el programa de Atención a la Infancia Maltratada que actualmente desarrolla la dirección general de la Familia, Menor y Adopciones. El servicio desarrolla funciones de asesoramiento y apoyo, evaluación psicológica, emisiones de informes y actuaciones judiciales, entre otras.

Para Barona, "la relevancia de un servicio de estas características radica no sólo en la protección que se presta al menor, sino en la reducción de las secuelas que el impacto de un mal trato y abuso puede tener". El director general señaló que la iniciativa se pone a disposición de los distintos Juzgados del Decanato, a fin de realizar evaluaciones psicológicas de menores que han sido víctimas de estos abusos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de mayo de 2000

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