Azul en el norte y el sur, rojo en el resto

La coalición de centro-izquierda cuenta en Italia con un amplio apoyo en ocho de las quince regiones de estatuto normal, las que ayer eligieron presidente y juntas regionales. Aunque los auténticos bastiones rojos son, sobre todo, las regiones centrales (Emilia-Romania, Toscana, Umbría y Las Marcas), la coalición de Gobierno se siente considerablemente segura en Liguria (Génova, la capital, ha sido siempre de izquierdas), Abruzzo, Molise y Basilicata. Más duro será esta vez repetir los resultados de 1995 y vencer en el Lazio, cuya capital, Roma, ha tenido siempre debilidad por Alianza Nacional y por su líder, Gianfranco Fini. Pero también el centro-derecha encontrará difícil mantener el control de las tres grandes regiones del Norte, que conquistó en 1995. Si Lombardía, verdadera joya de la corona en estos comicios, por densidad de población y de riqueza, parece suficientemente asegurada, no se puede decir otro tanto de Piamonte y del Véneto. En ambos parece descartado el apoyo de los radicales al centro-izquierda. En el primero, con la presencia, además, de Emma Bonino. En el segundo, con el probable voto de los radicales al ex alcalde de Venecia, el filósofo Massimo Cacciari. Otras dos regiones de gran importancia en el sur, Puglia y Campania, pueden resultar difíciles de retener.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 16 de abril de 2000.

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