El último templo africano

La discoteca Luanda, antigua Benzina y posteriormente Models, se había reconvertido hace apenas cuatro meses en el último templo de la movida africana en Lisboa. Situada en el barrio de Alcántara, junto al famoso Café Alcántara y al Kyanda, otro de los locales africanos por excelencia, el Luanda se hizo en pocas semanas con el ambiente afro de la capital portuguesa.A mediados de los setenta, con el éxodo provocado por la Revolución de los claveles, comenzaron a abrirse los primeros bares africanos. Pero no fue hasta principios de los noventa cuando se produjo la explosión afro en que los jóvenes y menos jóvenes comenzaron a salir de las afueras de Lisboa e impulsaron sus locales en el centro de la ciudad. Así alcanzaron el éxito el B.leza, En'Clave, el Ritz Clube y más recientemente Mussulo y Kyanda.

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Poco a poco, la patria del fado acogió también una considerable movida nocturna, donde los jóvenes africanos abrieron sus propios locales y llenaron de ritmos la ciudad de Pessoa y Amália Rodrigues. En muy poco tiempo, Luanda se hizo con la mayoría del ambiente, gracias a su mezcla de música angoleña, cubana o brasileña, donde sus clientes habituales se mezclaban con caboverdianos, mozambiqueños, portugueses y españoles residentes en Lisboa. Algunos creen que ni Mussulo en sus buenas épocas alcanzó un éxito tan fulgurante como Luanda. Tal vez ese haya sido el motivo de tan absurdo y fatal desenlace.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 16 de abril de 2000.

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