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Naciones Unidas cooperará con el Gobierno de Israel en la retirada del sur de Líbano

Los cascos azules de la ONU cooperarán con Israel en su retirada del sur de Líbano prevista para antes del próximo 7 de julio. Así lo acordaron el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el ministro israelí de Asuntos Exteriores, David Levy, en una reunión celebrada ayer en Ginebra en la que coordinaron además otros mecanismos para que Israel pueda cumplir finalmente con este repliegue militar ordenado por la comunidad internacional hace más de 22 años.Las tropas de la ONU acantonadas en el sur de Líbano desde 1978 -FINUL, 4.500 soldados de nueve nacionalidades- podrían ser reforzadas con aportaciones de otros países, para colaborar con más eficacia en el repliegue de los territorios ocupados del sur de Líbano (850 kilómetros cuadrados) ordenado por la resolución 425 de Naciones Unidas, según acordaron ayer Levy y Annan.

La colaboración militar de la ONU en este repliegue se complementará con otras aportaciones estratégicas sobre el terreno, como son la determinación exacta de la frontera internacional de 1948, entre Israel y Líbano, detrás de la cual deberán colocarse las tropas israelíes, y que en el 60% de su trazado no se encuentra totalmente especificado, según se desprende de la reunión de Ginebra.

La coordinación con respecto al repliegue militar no afecta por ahora al Ejército del Sur del Líbano, la milicia libanesa aliada de Israel que dirige el general Antoine Lahad, compuesta por 2.500 soldados y que durante estos años ha dado apoyo y colaboración a las tropas israelíes y cuyo futuro parece ser aún incierto.

Lahad ha anunciado en las últimas horas su decisión de permanecer en el sur de Líbano, en su propio país, a pesar de que sobre muchos de sus hombres pesan condenas impuestas por los tribunales de Beirut, por supuesta colaboración y traición. "Mi ejército y yo, así como los habitantes, continuaremos en la zona fronteriza, incluso en caso de retirada unilateral israelí", ha asegurado Lahad, desmintiendo así informaciones que durante las últimas semanas han mencionado negociaciones entre Israel y terceros países para albergar a los miembros de esta milicia y a sus familiares, o rechazando incluso las gestiones que tratan de reconvertir a los milicianos en guardianes de los asentamientos judíos de Cisjordania y Gaza.

Lahad, que en reiteradas ocasiones ha criticado la manera en que Israel toma sus decisiones, afirmó que sus milicianos están dispuestos a continuar los combates contra la guerrilla islamista de Amal y Hezbolá, y que en el peor de los casos "se suicidarán antes que convertirse en refugiados en Israel".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2000