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ELECCIONES EN RUSIA

Cobra fuerza la posibilidad de que Putin necesite segunda vuelta

"Tal como hoy están las cosas, yo diría que la posibilidad de una segunda vuelta es bastante alta". Lo aseguró ayer el presidente de la Comisión Electoral Central, Alexandr Veshniakov. En la recta final de la campaña para buscar un relevo a Borís Yeltsin en la presidencia de Rusia, surge por primera vez en muchos meses la posibilidad de que la apuesta se decida, no el próximo domingo, sino tres semanas más tarde, el 16 de abril, lo que casi sería una derrota moral para el candidato favorito y actual jefe de Estado en funciones, Vladímir Putin.Algunas encuestas siguen dando por seguro que Putin obtendrá el domingo la mayoría absoluta, lo que zanjaría la cuestión, pero otras no son tan rotundas, como la efectuada por la Agencia de Estudios Políticos Regionales, cuyos resultados se hicieron públicos ayer y que otorgan al delfín de Yeltsin sólo un 48,4% de la intención de voto, con un descenso de más de 14 puntos desde comienzos de febrero.

El rival de Putin, con el 28%, sería el comunista Guennadi Ziugánov, que asciende más de seis puntos, tras una agotadora campaña que le ha llevado a visitar 40 de las 89 regiones de Rusia. Para la segunda ronda, el presidente en funciones sigue quedando muy por delante, al ponerse nuevamente de manifiesto, como en 1996, los límites de apoyo popular de la izquierda en Rusia.

El 69% votará

El mismo sondeo refleja que el 42% de los rusos cree que habrá segunda vuelta, frente a un 39% que opina que no. El 69% ha decidido ya que acudirá a las urnas, lo que aleja el peligro de anulación de las elecciones (hace falta el voto de más del 50% del censo)

No es de extrañar que Putin -que presume de no hacer campaña, sino de limitarse a cumplir con sus obligaciones de Gobierno- esté multiplicando sus viajes por el interior de Rusia para intentar ganar el puñado de votos que puede decidir si alcanza o no la mayoría absoluta. Si el lunes fue Chechenia, y el martes Nizhni Novgorod (la tercera ciudad de Rusia), ayer le tocó el turno a Kazán, capital de la república musulmana de Tatarstán, donde tomó el té con una familia y discutió con las autoridades locales las relaciones entre el centro y las regiones. Tatarstán negoció con el Kremlin un amplio catálogo de competencias (el mayor de Rusia) que, en algún momento, se consideró como el mejor modelo para aplicar en Chechenia.

El número de rivales de Putin se ha reducido a 10 tras la renuncia, en el último minuto del plazo hábil, de Yevgueni Savostiánov, ex vicejefe de la administración presidencial, que pidió el voto para el liberal Grigori Yavlinski, que probablemente quedará situado en tercer lugar. En cambio, no se confirmó la retirada del ultranacionalista Vladímir Zhirinovski, probable cuarto, que desmintió además que esté dispuesto a apoyar a Ziugánov si hay segunda vuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de marzo de 2000