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Entrevista:GRAÇA MACHEL - PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS

"Se habrían salvado muchas vidas con una ayuda más rápida a Mozambique"

ENVIADO ESPECIALGraça Machel, de 54 años, es la esposa de Nelson Mandela y viuda de Samora Machel, líder de la independencia en Mozambique hasta su asesinato en 1986. Dos auténticos mitos en África. Estudió en Lisboa, limpió cuartos en Londres, se hizo guerrillera y aprendió a disparar, aunque "afortunadamente no maté a nadie". La señora Machel-Mandela fue ministra de Educación durante 10 años en Mozambique, el país de África con mayor índice de analfabetismo, y elaboró un informe para la ONU sobre el impacto de la guerra en los niños y la ayuda internacional en el mundo por el que recibió el Premio Príncipe de Asturias. Hoy preside en Maputo su propia Fundación para el Desarrollo, donde ayer habló con EL PAÍS.

Pregunta.¿Cuál es su balance de la tragedia?

Respuesta.Sólo sobrevolé algunas zonas. Tengo una imagen incompleta de la catástrofe, pero sé que nos ha golpeado fuertemente en nuestra actitud de esperanza y reafirmación. Éramos un país que estaba creciendo y comenzábamos la transformación. Muchas familias han regresado a cero y van a necesitar mucho tiempo para recuperarse. Desde el punto de vista material, todo son aproximaciones hasta que el agua se vaya.

P.¿Las inundaciones han destruido el esfuerzo de Mozambique después de su guerra de 18 años?

R.Sin duda. Hemos sufrido un retroceso de tres décadas. Las inversiones realizadas en todo tipo de infraestructuras se han perdido y nos han trasladado a una fase anterior al inicio de la guerra. La recuperación de todo eso va a ser lenta y muy dura. Nadie nos va a dar dinero para eso. Nos lo darán para comida o medicinas, pero el esfuerzo de recuperación nos costará varias décadas.

P.¿No ha sido excesivamente lenta esa ayuda ahora?

R.Es preciso que esta lección se grabe en la conciencia humana. Cuando se anuncia una tragedia no es necesario esperar hasta que llegue a los millares de muertos, como suele ocurrir. Cualquier vida humana es importante. Los mecanismos de emergencia deberían actuar mucho más rápido. Sabemos que hay países que tendrían que haber llegado antes y eso nos duele como mozambiqueños. Es una mancha en la conciencia humana. No debemos permitir que estas cosas vuelvan a ocurrir. Es la primera vez y me gustaría que fuese la última, pero no tengo la certeza. La reacción sigue siendo tan lenta y burocrática que nunca alcanzaremos lo que llamamos medidas preventivas. ¡Ojalá no vuelva a ocurrir!

P.Le insisto: ¿los países desarrollados han reaccionado tarde?

R.Fue preciso que la BBC y la CNN transmitieran imágenes de horror. Fue ahí cuando despertaron, no cuando el presidente lanzó las llamadas de socorro. Ya era bastante tarde cuando se difundieron esas imágenes y, aun así, tardaron cuatro o cinco días en llegar. El agua no tiene piedad. Cuando la ayuda llegó la mayoría de la gente y sus pertenencias estaban enterradas. Es un gran dolor comprobar que se podría haber salvado mucha gente con una respuesta más rápida.

P.¿No cree que a veces la ayuda sólo sirve para aliviar la mala conciencia?

R.No quiero acusar ni llegar tan lejos, pero no conseguimos establecer mecanismos rápidos y eficaces para las crisis. Los países desarrollados más lejanos no sintieron el problema como algo cercano y, por eso, tardaron mucho.

P.¿Es necesario el perdón de la deuda?

R.Sin duda. Es una cuestión de justicia humana y ahora con mayor razón. No tiene sentido que si ya era inmoral antes, más inmoral es ahora. Es imposible pensar que Mozambique, después de esto, tenga recursos para pagar la deuda. Por eso lanzamos una nueva llamada urgente, pero para todos, incluidos los bancos. No es posible que nos den una moratoria y luego nos ofrezcan préstamos, ¿para pagar con qué? Necesitamos solidaridad para que nosotros mismos construyamos nuestra propia capacidad de desarrollo.

P.A veces se piensa que la corrupción en África provoca que la ayuda no llegue a su destino.

R.Es verdad, pero la corrupción,desgraciadamente, es un problema global. En los países desarrollados hay grandes escándalos. La diferencia es que se tratan de forma diferente en África que en Europa y además se cree que todos los Gobiernos africanos son corruptos. No es verdad. Hay Gobiernos que están haciendo un gran esfuerzo por erradicar la corrupción. Los africanos debemos luchar de manera más decidida contra ella, pero debe ser combatida por todos. Nadie puede decir que tenga las manos completamente limpias. También ocurre que un alto porcentaje de la ayuda internacional ni siquiera llega a África, se queda enEuropa.Debemos limpiar esa lacra aquí y allá.

P.Su marido acaba de cumplir 10 años en libertad y se comenta que va a apartarse de la vida política, de su trabajo como mediador. ¿Qué va a hacer?

R.Dudo que consiga apartarse totalmente. Es un animal político. Incluso sin ocupar un cargo formal, es alguien muy comprometido y con mucha experiencia que yo misma tengo el placer de compartir. La gente y muchos países le están pidiendo esa contribución. Él puede reducir su trabajo, pero dudo que se retire completamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de marzo de 2000