Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cierre total de comercios y 11 detenidos en otra jornada de violencia xenófoba en El Ejido

La tensión y el vandalismo no cesan en El Ejido. Una turbamulta de más de 2.000 personas recorrió ayer en actitud provocadora las calles de esta población almeriense en el tercer día de incidentes y ataques contra inmigrantes magrebíes desatados el sábado tras el asesinato de una mujer. Los manifestantes, descontrolados y sin rumbo, obligaron a cerrar a los comercios que habían desatendido la llamada a la huelga general. La policía les plantó cara y practicó 11 detenciones. Lecir Fahim, de 22 años, se ha confesado autor del apuñalamiento de Encarna López. Recibía tratamiento en un centro de salud mental.

El joven cuya mortal agresión ha dado origen a esta explosión de violencia racista había sido atendido por problemas mentales en un centro de Almería la víspera del asesinato de Encarna López, según informó ayer la Delegación del Gobierno en Andalucía. Fahim también había recibido tratamiento mental el día 30 de diciembre en el mismo centro. Sus compañeros tramitaban su repatriación a Marruecos.El Ejido registró en el día de ayer una dramática sucesión de incidentes, persecuciones de magrebíes, cortes de carretera, incendios e intervenciones policiales para evitar choques entre los ejidenses y los magrebíes. La marcha de unos 2.000 airados vecinos se organizó tras una noche de violencia en la que fueron arrasados y saqueados numerosos comercios de extranjeros. Los ataques e incendios de viviendas se sucedieron igualmente por la noche, obligando a grupos de magrebíes a refugiarse en la comisaría del centro de la ciudad.

Miles de ellos huyeron hacia las estribaciones montañosas de El Ejido, donde prácticamente sin alimentos ni agua tuvieron que ser socorridos por la Cruz Roja. Al cierre de esta edición, más de 200 personas estaban concentradas ante la comisaría de la localidad, al tiempo que una fábrica de reciclado de plástico ardía en Las Norias.

La marcha de los ejidenses comenzó en las inmediaciones de Santa María del Águila, el barrio donde fue asesinada Encarnación López, y discurrió por la calle principal de El Ejido hasta detenerse ante el Ayuntamiento,pero el alcalde, Juan Enciso (PP), no quiso recibirles. Entre gritos contra la policía, la prensa y "los moros", la concentración comenzó a circunvalar la ciudad atacando las propiedades de los magrebíes. Al grupo se sumaron adolescentes procedentes de los 15 colegios que habían cerrado sus puertas. La policía, mientras tanto, se limitó a seguir el discurrir de la marcha y a evitar que los inmigrantes fueran perseguidos y atacados.

Quema de un cortijo

La situación estuvo a punto de desbordarse en la Loma de la Mezquita, un collado repleto de infraviviendas de inmigrantes; grupos de magrebíes intentaron evitar que la manifestación llegara a esa zona. En este otero se produjo por la tarde una carga policial que se saldó con tres detenidos y dos policías heridos. Los manifestantes decidieron cortar momentáneamente la Autovía del Mediterráneo, no sin antes quemar un cortijo, en cuyo interior estalló una bombona de butano, y varias chabolas más.

El mantenimiento de la tensión obligó ayer al delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, a hacer un llamamiento a la calma y a incrementar la presencia policial, que se mantendrá "hasta que las aguas vuelvan a la calma", dijo. 600 antidisturbios de la Policía Nacional y de la Guardia Civil están acantonados en El Ejido.

El cierre de comercios en el pueblo fue total, así como la paralización de las más de 6.500 explotaciones agrarias de la zona. En las calles aparecieron pintadas de tintes xenófobos. Pese a ello, Torres Hurtado negó que exista una coordinación superior de algún grupo fascista y aseguró que los incidentes los montan "grupos inconexos".

Simultáneamente a la manifestación de ejidenses, unos 300 inmigrantes del barrio de Las Norias intentaron manifestarse pacíficamente en señal de duelo por el crimen cometido por uno de los miembros del colectivo. La policía evitó que la manifestación se acercara al núcleo de El Ejido.

La tensión, que parecía haber amainado a partir del mediodía, rebrotó a las cinco de la tarde. Grupos de incontrolados, algunos de ellos encapuchados, cortaron la Nacional 340 a la altura de la rotonda de El Parador, más cerca de Roquetas de Mar que de El Ejido. La policía y la Guardia Civil sí cargaron en esta ocasión para despejar la vía, aunque no pudieron evitar que al menos cuatro cortijos fueran incendiados. Al mismo tiempo, en La Mojonera eran detenidas cuatro personas más, que, con otras cuatro tras una carga policial frente a la comisaría, elevan a 11 el número de detenidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de febrero de 2000

Más información

  • El autor del apuñalamiento había sido asistido en un centro de salud mental la víspera del crimen