CiU teme una pérdida de votos en las generales por la pasividad de su electorado

Los nacionalistas combatirán la bipolarización presentándose como la única opción de centro

Los dirigentes de Convergència i Unió (CiU) temen una notable pérdida de votos en las elecciones generales de marzo por la relajación que reina entre parte de sus militantes y simpatizantes después de un año cargado de citas con las urnas y de haber conquistado una vez más el Gobierno de la Generalitat. Para combatirlo, la coalición nacionalista emprenderá una campaña de motivación y se presentará ante el electorado como una opción clara de gobierno, frente a la posible bipolarización del voto entre el PSOE y el PP.

El presidente del comité de gobierno de Unió Democràtica (UDC), Josep Antoni Duran Lleida, alertó ayer a los miembros del consejo nacional de su partido de que una desmotivación de la militancia puede comportar para la coalición no sólo una reducción considerable del apoyo en las urnas, sino también la pérdida de influencia en Madrid, y con ello, que la política catalana quede supeditada a la española, apostilló. Otros miembros del consejo se expresaron en similares términos.Los nacionalistas tendrán que combatir contra en dos frentes: la pasividad de su militancia y la bipolarización, indicó el líder de UDC. Con el objetivo de motivar a sus simpatizantes, la coalición incrementará la presencia de sus dirigentes por todo el territorio catalán. En concreto, los democristianos celebrarán actos en las capitales de comarca, como parte de una campaña denominada Ens hi juguem molt (Nos jugamos mucho).

Para romper la estrategia de las fuerzas de izquierda consistente en presentar estas elecciones en torno a dos bloques, la derecha y los progresistas, CiU se presentará ante el electorado como el único partido de centro capaz de configurarse como alternativa real de gobierno en Cataluña y en España. El principal objetivo de los nacionalistas es mantener su peso decisivo en Madrid por encima del número de escaños. Tras el goteo constante de votos que ha sufrido CiU en las últimas elecciones, los dirigentes son conscientes de que no podrán obtener la misma representación numérica en el Congreso.

Representación femenina

La bipolarización afectará a los nacionalistas tanto en las votaciones al Congreso como al Senado. Así, Duran Lleida calificó de "artificial" el debate generado en Cataluña al presentar a CiU como la derecha y a la Entesa Catalana de Progrés (PSC-ERC e IC-V) como la coalición progresista.

"Somos la fuerza política hegemónica del centro", señaló Duran. Asimismo, acusó al Partido Popular de pretender erigirse en únicos defensores de la Constitución y de la paz en Euskadi.

En la reunión del consejo nacional de ayer, se produjo un crítico debate por la ausencia de representación femenina en la mesa de este órgano directivo de Unió. Al menos media docena de mujeres expresaron su rechazo porque los siete miembros de la mesa son hombres, lo que calificaron de "tremendo error" por parte de la dirección. Duran intentó quitar hierro al asunto y prometió enmendar esta situación.

En el consejo nacional se eligió a Ignasi Farreres, ex consejero de Trabajo, como presidente de UDC en sustitución de Joan Rigol, que dimitió del cargo tras acceder a la presidencia del Parlament. También se aprobó el programa electoral con el que CiU concurrirá a las elecciones generales de marzo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS