La nueva Cámara de los Lores tendrá representantes de las minorías étnicas

El informe sobre la reforma de la Cámara de los Lores que presentó ayer lord John Wakeham -y que impulsa el Gobierno laborista de Tony Blair-, propone por primera vez la elección directa de parte de sus miembros y la incorporación de más mujeres y representantes de minorías étnicas. El documento contiene cambios radicales y muy ambiciosos para la Cámara alta británica, y refleja el compromiso del actual Gobierno laborista de poner fin a un sistema antidemocrático.

A pesar de esta apariencia progresista, las propuestas han decepcionado a los políticos más reformadores del laborismo, que esperaban una Cámara alta con la totalidad de sus miembros elegidos de forma directa.En una rueda de prensa, lord Wakeham aseguró que la nueva cámara debería estar compuesta por 550 miembros y con mayor representación de las minorías étnicas. De los 550 miembros, una parte debería ser elegida a través del sistema proporcional, que ocuparía sus escaños por un período de 15 años con la opción de un segundo mandato. Quedará un reducido número de lores hereditarios, los arzobispos y obispos y los lores jueces.

El documento, que contiene 132 recomendaciones, recalca que el sistema de elección de los miembros debería ser independiente, sin intervención por parte del Gobierno. Wakeham, que presidió la comisión encargada de estos cambios, elaboró su informe tras intensas consultas con expertos constitucionales. "Nuestras propuestas pretenden crear una cámara con la autoridad y la confianza suficientes para desempeñar una labor vital en el corazón del sistema británico de democracia parlamentaria", señaló.

"Sus miembros deberían ser representantes de toda la sociedad", añadió. Las recomendaciones de la comisión serán entregadas a un comité conjunto formado por miembros de los Comunes y los Lores, para que sean analizados en profundidad, y después deberán presentarse ante el Parlamento para su aprobación.

El documento se hizo público después de que a finales del año pasado se suprimieran más de 600 lores cuyos escaños eran hereditarios y quedara un reducido número. "La nueva cámara será más democrática y representativa que la actual (...) En su conjunto reflejará la opinión política del país", subrayó lord Wakeham.

Las propuestas incluyen la permanencia de los representantes religiosos de la Iglesia de Inglaterra, pero también la incorporación de otras religiones que se profesan en el Reino Unido.

Estos cambios radicales forman parte del programa de Gobierno del primer ministro británico, Tony Blair, quien prometió suprimir los privilegios que disfrutaban los miembros de la cámara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 20 de enero de 2000.

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