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Las bolsas europeas moderan sus caídas mientras Wall Street confirma su recuperación

Las bolsas mundiales siguieron ayer la carrera a la baja iniciada a principios de año y acumulan ya pérdidas superiores al 8% en los casos de París, Milán y Hong Kong. Las plazas europeas moderaron los descensos, pero se mantuvieron en números rojos. Londres cedió un 1,36%; París, el 0,54%, y Francfort, un 0,42%. En Madrid fue festivo. Los mercados asiáticos sufrieron un nuevo varapalo, con un retroceso del 2,02% de Tokio y del 4,38% en Hong Kong. Por contra, el Dow Jones ganó más del 1% desde la apertura, y el Nasdaq, reflejo de lo que ocurre con los valores tecnológicos, perdió un 4,75%.

La inestabilidad se ha apoderado de los principales mercados bursátiles del mundo. Los inversores no atienden a las estrategias empresariales ni a las previsiones sobre beneficios de los valores de tecnología y comunicaciones y, ante la expectativa de una subida de tipos de interés, prefieren recoger ahora los frutos del "calentón" de estos sectores a finales de 1999. Prueba de cuanto está ocurriendo es la desigual jornada que vivieron ayer en Nueva York el índice Dow Jones de valores industriales y el Nasdaq, que recoge los valores de informática, Internet y telecomunicaciones. El primero siguió la senda alcista iniciada en el día anterior y marcó una subida del 1,17%, 130,61 puntos. En cambio, el revolucionario Nasdaq-100 perdía por tercera sesión consecutiva y se dejaba un 4,75%.En el Dow Jones empujaron al alza compañías como 3M, DuPont, Caterpillar o ExxoMobil, en tanto que los descensos en el indicador de valores tecnológicos afectaban a firmas tan prestigiosas como Cisco System o Gateway. Lucent Technologies, el primer fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones, introdujo más tensión al mercado al anunciar también que tendrá menos beneficios de lo esperado en el primer trimestre de este año. Terra y Jazztel, los dos únicos valores españoles que cotizan en el Nasdaq, caían un 11,97% y un 15,25% al cierre. "Todo el mundo se ha dado cuenta de que las nuevas tecnologías estaban sobrevaloradas", explicó Louis Parks, analista de la firma Raymond James.

En Europa hay aún más desconfianza y la incertidumbre de los inversores se está cebando con los valores que hacen de estandarte en los sectores de comunicación y tecnología. France Télécom retrocedió ayer un 1,81% y en cuatro días se ha dejado un 11,58%. Su homóloga British Telecom perdió un 9,11% y en tres jornadas ha retrocedido un 19,56%. Otro tanto ocurre con Deutsche Telekom que ha perdido un 14,06% en la semana.

Esos descensos se compensaron gracias al renovado interés por valores tradicionales, que no lograron, sin embargo, sostener los índices. La Bolsa de París cerró la sesión con un descenso del 0,54% y acumula un 8,53% en los cuatro primeros días del 2000. Milán retrocedió un 1,52% y pierde un 8,76% en el año. Londres, que el lunes se tomó fiesta, seguía también a la baja (un 1,36%) y pierde un 6,97% en el 2000. Francfort tuvo un descenso moderado (0,42%) y cae el 6,94%. Madrid permaneció ayer cerrado. "Hasta que los sectores de tecnología y comunicaciones no se den la vuelta, el conjunto de los mercados se van a mantener a la baja", vaticinó un analista del banco HSBC.

Los mercados están extraordinariamente sensibles, pendientes del dato de desempleo en Estados Unidos que se publica hoy y de la próxima reunión de la Reserva Federal a principios de febrero. Ese nerviosismo se hizo notar en Tokio, donde el índice Nikkei perdió un 2,02% después de que el presidente de Sony, Nobuyuki Idei, afirmara que los títulos de empresas de tecnología están en una "burbuja". En su caída, Tokio arrastró al Hang Seng de la Bolsa de Hong Kong, que cedió un 4,38%, y se anota la mayor pérdida acumulada en el año entre las mayores plazas, el 10,66%.

Ayer la inestabilidad en la renta variable se trasladó al mercado de divisas, donde el euro vivió una de sus jornadas más volátiles de los últimos meses. La moneda europea llegó a alcanzar los 1,0414 dólares en Fráncfort, su cotización más alta desde hace meses, pero no pudo mantener ese nivel y según avanzó la jornada fue perdiendo fuelle. El Banco Central Europeo (BCE) fijó el tipo de cambio oficial del euro en 1,0343 dólares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de enero de 2000

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