Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BARÓMETRO DE INVIERNO

El PP supera por 4,4 puntos al PSOE

Los socialistas se sitúan a 6,7 puntos de los populares en intención directa de voto con una participación del 73%

A menos de tres meses de las elecciones generales, los indicadores de la preferencia política y electoral muestran una decantación favorable al PP que, si bien sería prematuro interpretar como una tendencia irreversible, toda vez que el clima preelectoral no parece haberse instalado claramente todavía en la población, sí apuntan tendencias bastante definidas. Si las elecciones legislativas se celebraran ahora, el PP ganaría al PSOE por 4,4 puntos en la estimación de los resultados y aumentaría su ventaja de 1996 (1,2), aunque esta posible distribución del voto no sería muy distinta de la que el Barómetro de Otoño formulaba tres meses atrás. Según el sondeo, los populares lograrían ahora el 40,9% de los votos, 2,1 puntos más que en los comicios de hace cuatro años, y los socialistas el 36,5%, 1,1 menos que entonces. Todo ello, con una participación prevista del 73% del electorado.Respecto al anterior barómetro, publicado el 20 de septiembre, el PP aumenta la distancia sobre el primer partido de la oposición en 0,3 puntos. En aquél los populares lograban el 40,8% de los votos frente al 36,7% el PSOE, esto es 4,1 de distancia. Ahora la diferencia sería de 4,4. Si se tuviera en cuenta solamente la intención directa de voto, y no la estimación de resultados, el 26,3% de los entrevistados asegura que votaría al PP y el 19,6% al PSOE. Las diferencias respecto a la anterior encuesta aumentan de 2,5 a 6,7 puntos a favor del PP. Según el Barómetro de Otoño, votarían al PP el 23,8% de los entrevistados y al PSOE el 21,3%.

Siguiendo con la estimación sobre la posible distribución del voto -que mantiene la distancia del PP y el PSOE en el entorno, como hace tres meses, de algo más de cuatro puntos-, Izquierda Unida descendería hasta el 6,7% desde el 10,5% que consiguiera cuatro años atrás y no habría que descartar pérdidas adicionales en el lapso que resta hasta las elecciones. CiU podría bajar su cuota electoral en medio punto en tanto que el PNV y el BNG verían aumentar las suyas.

Sin embargo, es preciso recordar que los datos que se refieren a partidos de ámbito inferior al nacional soportan un elevadísimo error de muestreo y deben tomarse apenas como indiciarios.

En lo que se refiere a la valoración de los líderes políticos, el presidente del Gobierno, José María Aznar, mantiene su cota de valoración en 5,4 puntos, al igual que en septiembre pasado, mientras que su oponente principal, el líder del PSOE, Joaquín Almunia, ve descender la suya en una décima para quedar en 4,7. Esta distancia entre la valoración de uno y otro, que se va consolidando al alza en esta serie, reposa también en una distancia considerablemente mayor en las valoraciones de uno y otro en sus respectivos electorados. Así, mientras los votantes del PP otorgan a Aznar una valoración de 7,4, los del PSOE valoran a Almunia con una media de 6,3.

La reciente intervención quirúrgica de Julio Anguita y la posterior decisión adoptada por la presidencia de IU de reemplazarle como cabeza de cartel en las elecciones no parece tener, por el momento, un gran efecto ni en el plano de la valoración personal del dirigente cordobés ni en el de las perspectivas electorales de IU. En el primero de los aspectos, aunque los trabajos de campo se han desarrollado en su mayor parte tras el episodio cardiaco de Anguita, su valoración es idéntica a la que recababa en septiembre, 3,8, como idéntica es también su valoración entre los votantes de IU, 6,1.

En cuanto a la disposición participativa, la misma se mantiene en valores prácticamente idénticos a los de septiembre pasado. El 70% se manifiesta inclinado a votar con toda seguridad y un 14% adicional dice que probablemente votará. Conviene recordar que, a casi idéntica distancia temporal de los comicios de marzo de 1996, había un 80% de entrevistados que decía que con seguridad acudiría a votar, coincidiendo casi exactamente con la participación efectiva que finalmente se produjo. Este indicador, junto con otros de movilización que la encuesta proporciona, lleva a establecer la previsión participativa en el entorno del 73% del censo electoral.

Ha aumentado algo la proporción de entrevistados que creen que el PP ganará las próximas elecciones, que es ahora del 64% frente al 60% en septiembre pasado. Quienes piensan que ganará el PSOE son el 14%. La creencia en la victoria del PP es común a todos los electorados, aunque lógicamente más intensa entre los votantes populares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de enero de 2000