Entrevista:

"Endesa será "privada" del todo cuando me vaya"

El presidente de Endesa, Rodolfo Martín Villa (Santa María del Páramo, León, 1934), es consciente de que un cuarto de siglo de trayectoria política no pasa en vano. Pese a sus incursiones de los años ochenta en la empresa privada, y más recientemente en Caja Madrid -formó parte de su Comisión de Control- es, y se sabe, un político. Por ello, admite con franqueza que aunque la empresa que preside es totalmente privada, su figura le imprime cierto carácter público.Pregunta. El sector eléctrico está agitado. Endesa es sujeto agente y sujeto paciente.

Respuesta. Con motivo de la, al parecer, pretendida OPA de Repsol sobre Iberdrola, se han puesto en discusión muchas cosas. Una, la cuestión del gas natural, pero también la propia estructura del sector eléctrico. Quiero decirle que no hay hoy ningún intento de fusión que parta de Endesa en relación con ninguna empresa eléctrica. Pero también es cierto que lo que nos viene, y pronto, no es un mercado español, sino europeo, y que en los planes estratégicos de Endesa se ha de comtemplar que gane dimensión. No tendrá sentido decir que Endesa es el 44% o Endesa más Iberdrola el 76% del mercado español, cuando ambas en conjunto llegan al 5% del mercado europeo.

P. Pero, por el momento, se sigue cuestionando el duopolio de hecho Endesa-Iberdrola.

R. Es verdad que nosotros [Endesa] somos el 44% del sistema eléctrico nacional, pero también que la legislación es europea y que el mercado lo será pronto en términos reales. Lo que es un 44% del mercado nacional español es un 2,5% del mercado europeo. Las grandes empresas europeas están apostando por estar presentes en otros sitios. Lo que resultaría negativamente paradójico es que nosotros estuviéramos con la manos atadas y, sin embargo, otros tuvieran las manos libres.

P. De alguna forma, usted le está diciendo al consumidor que se resigne a convivir con un mercado liberalizado de forma imperfecta aun en beneficio del futuro europeo de las empresas y de su dimensión.

R. Insisto en que sería paradójico y negativo que se nos midiera en términos estrictamente españoles cuando el mercado va a ser en un plazo muy breve un mercado europeo. Es más, yo preferiría que se aceleraran los proyectos de liberalización en España, y que, sin embargo, no se nos ataran las manos ni en España ni fuera de ella.

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P. En suma, mensaje para el consumidor: "Paciencia, que todo llegará".

R. La directiva europea preveía un esquema de liberalización para el año 2005 que la legislación española establece para el 2000. Pero, además, la liberalización española se ha adelantado por real decreto y hoy hay libertad de elección para clientes que cosumen más de un gigavatio hora, lo que estaba previsto para el año 2004. Pero voy más allá, podríamos ir a un esquema de liberalización al 100%, como en Inglaterra, pero que nos dejaran tener a las empresas la dimensión que creemos que debemos tener.

P. Hablando de dimensión, no hay ningún intento de fusión que parta de Endesa. Pero, ¿han detectado operaciones desde el exterior que les puedan afectar?

R. No. Pero tenemos que estar preparados para que no resulte una situación en la que los demás no tengan cortapisas y nosotros sí. Lo que además resultaría inexplicable es que determinadas iniciativas de empresas públicas de otros países pudieran ejercerse sobre empresas españolas que son totalmente privadas.

P. Repsol intentó apostar por la dimensión con el intento de OPA sobre Iberdrola...

R. No conozco si hubo un proyecto cierto. Pero, en cualquier caso, nuestra posición es muy clara: Repsol controla un 45% en Gas Natural; pues bien, en tanto exista el monopolio real del gas natural, que es esencial para la generación de energía eléctrica, está claro que en ese monopolio o estamos todas las eléctricas que queramos estar en igualdad de oportunidades o no está ninguna.

P. Usted se opuso a la fusión Repsol-Iberdrola. ¿Habló con las autoridades económicas y con los responsables de las empresas implicadas?

R. Yo he explicado mi posición a los responsables de las empresas y sectores implicados y a las autoridades públicas que tenían competencia en relación con el asunto y, fundamentalmente, a los reguladores.

P. Incluido el ministro de Economía, Rodrigo Rato.

R. Lo hablé con todos con los que pude tener ocasión de hacerlo. No sólo a las autoridades, sino también con los responsables empresariales.

P. En coincidencia de criterio con el presidente de Iberdrola, Íñigo Oriol...

R. No conozco los razonamientos que haya podido tener en cuenta el presidente de Iberdrola. Sé que la actitud, al final, fue coincidente.

P. ¿Con el BBV también hubo coincidencia?

R. Expliqué mi posición, como he dicho antes, a todos los sectores, empresas y accionistas implicados. Por supuesto, también a los copresidentes del BBVA [Emilio Ybarra y Francisco González]. Les hice el razonamiento que le he comentado y me pareció de tal contundencia que tenía difícil posición contraria.

P. ¿Qué consecuencias tendrá en Endesa la fusión BBV-Argentaria?

R. Las dos grandes fusiones bancarias, BCH y Santander y la del BBV y Argentaria, han tenido consecuencias en relación con Endesa. El BCH sigue siendo accionista de Endesa, Argentaria sigue siendo accionista de Endesa y se nos ha asegurado que el futuro BBVA permanecerá en nuestro accionariado, lo que me parece muy positivo para Endesa. Como sabe, las autoridades han impuesto dos condiciones a los fusionados: que no se pueda estar en más de un consejo de empresas que compitan y que no se pueda tener, en más de una empresa del mismo sector, una posición mayor que el 3%. Me parece bien la primera restricción, pero la segunda me parece más que discutible. Está claro que el BCH estaba mucho más ligado a Unión Fenosa que a Endesa y me parece que son más profundas las ligaduras del BBV con Iberdrola que las de Argentaria con Endesa. Por tanto, así como era lógico que el BSCH optara por el consejo de Unión Fenosa, parece también lógico que el BBVA opte por el consejo de Iberdrola.

P. La elección, ¿le disgusta?

R. Estamos acostumbrados en España a que en las grandes empresas tenga siempre que haber una entidad financiera. No es exactamente lo que se lleva por ahí. Con todo, sería buena una presencia de las cajas de ahorro en Endesa, y que se incrementara la posición accionarial y el protagonismo de La Caixa en nuestra compañía. También me gustaría que Caja Madrid formara parte del accionariado y, si es posible, de los órganos de Gobierno.

P. Ustedes llegaron a un acuerdo de suministro de gas con Gas Natural. ¿Cuál es la situación de ese acuerdo en estos momentos?

R. El acuerdo se mantiene. El Consejo de Ministros le impuso algunas restricciones que no afectan a lo esencial del contrato, que es el suministro de gas para nuestras centrales de ciclo combinado. También esperamos que se pronuncien en relación a este contrato las autoridades de la UE, pero, por lo que sabemos, tampoco su pronunciamiento afectará a lo esencial.

P. La OCDE resalta, en uno de sus informes, la carestía del precio de la electricidad para los usuarios. ¿Cuál es su opinión?

R. Por lo que sabemos, no es un informe definitivo. Con los datos de los que disponemos, que son de Eurostat, que elabora las estadísticas oficiales de la UE, los resultados son bastante distintos. Estamos en la zona media baja de precios. Lo que sí es cierto es que del proceso de liberalización español, como en todos los países, se han lucrado más las empresas que las familias. Además, los datos que tenemos de la propia Endesa son contundentes. En el último quinquenio, 1993-1999, hemos tenido un 12% de rebaja en los precios que han pagado las familias y un 15% en los precios que han pagado las empresas. Si se añade el coste de la vida, la disminución ha sido del 20% para las familias y de un 22% para las empresas.

P. La OCDE también menciona el duopolio de hecho de Endesa e Iberdrola. Y propone incluso desgajar activos de las empresas.

R. Esta pretensión podría tener algún tropiezo, y no pequeño, con la legalidad constitucional. Sería una especie de expropiación no justificada.

P. Ha calado la crítica de que el Gobierno favorece a las eléctricas.

R. Es una bendición que el Gobierno haya sido oposición y la oposición Gobierno. Cuando la oposición trata de hacer creer que el Gobierno favorece a las eléctricas, recuerdo aquello que decía Ramón Tamames: "contra Franco vivíamos mejor". Estoy seguro de que el sector eléctrico, y en concreto Endesa, desearía tener hoy las decisiones y tarifas de 1995-1996, establecidas por el Gobierno de entonces, y no las de 1997, 1998 y 1999. Perseguido por los Gobiernos de Felipe González, el sector vivía mejor que favorecido por el Gobierno del señor Aznar.

P. Pero ha sido este Gobierno el que ha aprobado los costes de transición a la competencia (CTC). Por cierto, que su consejero delegado, Rafael Miranda, adelantó posibles acciones de las eléctricas en defensa de las ayudas...

R. Estamos a la espera de lo que se decida por las autoridades de la UE y de lo que en definitiva decida el Gobierno. Y es verdad que si el conjunto de las empresas entienden que han sido afectadas en sus derechos adquiridos por la decisión que se adopte, tendrían que tomar sus propias decisiones. Lo que a las empresas eléctricas les hubiera correspondido por el llamado Marco Estable de 1988, hubiera sido el doble de la cifra que se está discutiendo en Bruselas. Más que compensaciones, son indemnizaciones por derechos adquiridos. Los CTC son una práctica general cuando se cambia el sistema de forma radical, como ha sucedido en España. Es faltar a la realidad política y empresarial hablar de trato de favor. Conviene recordar que la oposición de hoy, que fue el Gobierno que estableció el Marco Estable, no se opuso a los CTC en el debate de la vigente Ley Eléctrica, aunque es cierto que también dijo que su cuantificación correspondía a la Comisión del Sistema Eléctrico.

P. Cabe la posibilidad de que la Comisión Europea decida una rebaja sustancial de las ayudas.

R. Las empresas, que llegaron a un pacto para transitar a un sistema de libre competencia, tendrían que actuar no con respecto a la UE, sino respecto del Gobierno, que es con el que pactaron.

P. Hablemos de las inversiones de Endesa en Latinoamérica.

R. Hemos invertido en la zona un billón de pesetas. En este momento somos una empresa que tiene entre una tercera parte, un 40% de sus activos, fuera de España. Y de ellos, más de un 90% en Latinoamérica. Hemos ido allí por tres razones: por una situación política en régimen democrático, que nos daba certidumbre; por el proceso de privatizaciones, y por una situación económica de cierta bonanza.

P. El llamado Plan Génesis de Endesa en Latinoamérica prevé una reducción de plantilla de 5.400 trabajadores, el 30%. En España también se cuestionan los planes de reducción de plantilla.

R. Los márgenes se van estrechando en beneficio del consumidor. En 1997, Endesa tenía 25.000 empleados. Se nos puede decir que tenemos el deber social de mantenerlos. Pero no en el mismo sitio. La capacidad de empleo en el sector eléctrico va a bajar, pero nuestras apuestas por Retevisión o por Amena están creando más empleo. Estamos reduciendo las plantillas, es cierto, pero empleamos esos recursos en crear empleo en otros sectores con futuro.

P. Tengo que preguntarle su opinión por el polémico asunto de las opciones sobre acciones. En Endesa no hay algo así. ¿Por qué?

R. Se ha producido un proceso de privatizaciones ejemplar y transparente. El Gobierno no manda en las empresas privatizadas como mandaba cuando eran públicas. Personas cuyo nombramiento pudo obedecer a una iniciativa gubernamental, hoy tienen la confianza de sus consejos y de sus juntas. A nosotros también se nos pide que implantemos sistemas de opciones, aunque luego puedan ser discutibles cuantías o limitaciones.

P. Pero ¿por qué entonces no lo han hecho en Endesa?

R. Por mi culpa. Por culpa de mi biografía. Endesa no será en términos reales privada del todo hasta que yo no me vaya. Soy consciente de las limitaciones de la vida pública, más estrictas que las de la vida privada. Yo me he sentido hijo de mi biografía. Pero creo que es malo que Endesa no tenga opciones, porque así se nos reclama por nuestros accionistas. No olvidemos que el 45% de ellos no son nacionales. La razón de que no haya opciones en Endesa es una razón que tiene origen en mi persona, pero creo que es malo.

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