Cartas al director
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Sobredosis

Calonge, Baix Empordà, Girona. - 15 dic 1999 - 23:00 UTC

Los medios de comunicación no paran de verter malas noticias, un verdadero alud informativo sobre crímenes, accidentes, catástrofes, guerras y abusos de todo tipo que ha acabado quitándome el sueño. ¿Es que no hay ninguna buena noticia que contar?¡Qué sensación de impotencia! Me siento incapaz de asimilar más penas, desgracias e injusticias, y he tomado una decisión: a partir de hoy seré cuidadosamente selectiva con la información que reciba.

Y todo el tiempo que antes dedicaba a leer periódicos y ver la televisión voy a emplearlo en el pequeño mundo que me rodea, mis amigos, mis vecinos, la familia, las personas que me cruzo cada día por la calle. En él encuentro una dosis de buenas y malas noticias que me hacen reír y llorar a partes iguales.

Las personas que tengo cerca son mi "prójimo" bíblico. Lo que yo puedo hacer por ellos está sólo en mis manos. Gracias a ellos sigo creyendo en la vida y en el futuro del hombre como especie.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 15 de diciembre de 1999.

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