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FÚTBOL Segunda División

El milagro interminable del Éibar

El Salamanca mete la directa y amplía su ventaja al frente de la clasificación

Ahí está el Éibar, codeándose con históricos venidos a menos, alargando el misterio de su subsistencia en Segunda año tras año. El equipo guipuzcoano es el más veterano de la categoría, entre otras cosas porque a finales de la pasada temporada protagonizó un auténtico milagro. Después, durante el verano, volvió a perder a sus mejores jugadores por cuatro duros y, también como siempre, hurgó en el mercado más próximo para seguir tirando. Unos meses después, el Éibar es séptimo, a cinco puntos de los puestos de ascenso, y ayer le mojó la oreja al Osasuna de Miguel Ángel Lotina (4-1). Con el presupuesto más bajo de la categoría y 1.500 socios, para quitarse el sombrero.Lo lógico es que el Éibar no aguante el tirón a la hora de la verdad y se conforme con salvar la categoría sin sobresaltos. Lo mismo podría decirse del Levante, un recién ascensido que ha ido más allá en su atrevimiento y se ha colado en puesto de ascenso. El Valencia encendió la traca el sábado con su triunfo frente al Barcelona y ayer los de Pepe Balaguer siguieron la fiesta al imponerse al Mérida por 3-1. Y sin necesidad de recurrir a su pichichi Salillas, el contrapunto de veteranía para un equipo joven y tremendamente ambicioso.

El Levante se ha interpuesto entre el Salamanca y el Extremadura, que durante muchas jornadas estuvieron dándose el relevo en el liderato. El Salamanca ha metido la directa y ayer apenas econtró resistencia en el Logroñés. Entre sus propios méritos y los fallos de sus principales rivales -Extremadura y Las Palmas-, el equipo de García Remón se encuentra con una confortable ventaja, de ocho puntos, respecto al cuarto puesto. Fue un mal día para el Extremadura, que estuvo a punto de liquidar a un incómodo enemigo, el Lleida, pero se encontró con el gol del empate en el séptimo minuto de descuento. Encima, Ortuondo, el temperamental técnico vasco de los de Almendralejo, vio la tarjeta roja.

El caso es que los tropiezos de los de arriba ha permitido meterse en la pelea a dos equipos que sí tienen toda la pinta de aspirantes a lo máximo, el Sporting y el Tenerife. Bodipo, un gran delantero que está muy por encima del nivel de su equipo, el Recreativo, empezó asustando en El Molinón, pero Lediakhov lo solucionó y el Sporting empieza a ver el final del túnel que le ha devorado durante los dos últimos años.

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