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El PSPV quiere negociar cajas de ahorro y Acadèmia de la Llengua en el mismo paquete

VIENE DE LA PÁGINA 1 Las cajas de ahorro se han convertido en moneda de cambio y campo de batalla de asuntos ajenos al estrictamente financiero. Conseguida la mayoría absoluta en las elecciones autonómicos de junio, el PP podría imponer sus votos en las Cortes y designar candidaturas monocolor de consejeros generales en Bancaixa y CAM, pero la oposición advierte que otros asuntos de especial importancia, como la constitución de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, precisan un respaldo cualificado de dos tercios de la Cámara, que Zaplana no conseguiría "jamás" si no se muestra generoso y reparte puestos en los órganos de dirección de las cajas de forma proporcional a la representación institucional.

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La postura de fuerza anunciada por el PSPV es así de clara: cajas por Acadèmia de la Llengua. Todos ceden y todos ganan, y naturalmente la negociación entraría en el mismo paquete, y se tendría que desarrollar esta misma semana dado el calendario que marca el proceso electoral de Bancaixa.

Para perfilar la negociación, Amparo Navarro, alcaldesa de Aldaia, vicepresidenta de la gestora del PSPV y portavoz de su partido en estos procesos, solicitó la semana pasada una entrevista con su homólogo en el PP, José Joaquín Ripoll, que todavía no ha sido atendida. La excusa es un viaje oficial del vicepresidente del Consell, pero los socialistas abrigan la sospecha de que los populares no quieren pactar porque persiguen el control absoluto en las entidades financieras, lo que les despejaría el camino para dirigir a su conveniencia la hipotética fusión entre Bancaixa y CAM, que lanzarían después de las elecciones generales de la primavera del 2000.

Mientras el PP decide si entra a negociar, los socialistas ya han perfilado la proporcionalidad de las candidaturas de consejeros generales de ambas entidades financieras por parte de la Generalitat. Así, de los 28 puestos a cubrir en la asamblea general de Bancaixa, 15 serían para el PP, 11 para el PSPV y dos para EU. Por la misma regla de funcionamiento, 14 de los 26 puestos en juego en la asamblea de la CAM serían cubiertos por el PP, 10 por los socialistas y los dos restantes por EU. La negociación abarcaría, además de las asambleas, el resto de órganos de dirección de las cajas. Consejo de administración, comisión ejecutiva y comisión de control reflejarían la proporcionalidad de escaños en las Cortes. Los partidos de la oposición, de esta forma, tendrían voz y voto en las entidades financieras, y posibilitarían con su apoyo que Zaplana cumpliera su compromiso de crear la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Si, por el contrario, el PP adoptara ahora una postura de fuerza e hiciera valer su mayoría en las Cortes, la oposición anuncia una tempestad política. Se entendería, dicen desde los bancos del PSPV, que Zaplana destaparía sus cartas, la fusión se convertiría en tema estrella de la campaña electoral a Cortes Generales, y desataría un debate de imprevisible final acerca del coste político, económico y social de la alianza entre las dos entidades financieras. Eso, al margen de las dificultades que encontraría el PP para consensuar "otros asuntos importantes".

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