Fotonoticia:
TANIA CASTRO Condena de un crimen
Cerca de 300 personas, entre familiares y amigos, se concentraron ayer en la plaza del Ayuntamiento de Valencia para condenar el asesinato y descuartizamiento de María del Carmen Perelló, a manos de su esposo, Pedro José Nueda, en 1995, según confesión del propio parricida, y pidieron la "inmediata" custodia de Irene, la única hija del matrimonio, de siete años. La concentración, organizada por la familia (en la imagen) de la fallecida, congregó a vecinos de localidades de la comarca de la Hoya de Buñol como Dos Aguas, Alborache, Macastre y Yátova, municipio natal de María del Carmen.


























































