SUCESOS

Nuevo hallazgo de restos de la mujer descuartizada por su esposo

La Policía prosiguió ayer con éxito las excavaciones que inició el pasado miercoles en los cultivos próximos a Chiva en los que el parricida Pedro José Nueda, de 29 años, confesó haber enterrado en 1995 diversas partes del cuerpo descuartizado de su mujer, María del Carmen Merino Perelló, que tenía 24 años y estaba embarazada de ocho meses. Si el jueves desenterraron "un brazo completo" en un olivar, ayer hallaron el otro brazo y varios dedos en un campo de algarrobos junto a un pequeño barranco. Un lugar que ya había sido rastreado los dos días anteriores.A pesar de que el caso se condera resuelto, con el asesino ingresado en la prisión de Picassent, la Policía está decidida a recuperar todas las partes posibles del cuerpo en atención a los familiares de la víctima. Por eso va a hacer gestiones con los regantes que regentan el pantano de Forata, en Yátova, para lograr que se detengan las turbinas y que los submarinistas puedan, en los próximos días, buscar sin peligro el tronco de la mujer, arrojado allí por el parricida, según su confesión. En mayo ya exploraron en el pantano, pero sin acercarse a las turbinas.

La madre de la víctima, Consuelo Perelló, se ha personado como acusación particular. Ayer tildó a su yerno de "criminal" y pidió que se haga justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de octubre de 1999.