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Anuncios de ayer

Los anuncios de las galletas Chiquilín, las boinas Elósegui, la hojalata fabricada por Altos Hornos de Vizcaya o las regatas de traineras de San Sebastián salieron en los años 20 y 30 de los talleres de artes gráficas Laborde y Labayen de Tolosa. Pero esta empresa no sólo fue una de las mejores del ramo en la publicidad comercial de la época; en sus talleres se imprimieron también los pasquines que llamaban a votar el Estatuto de Autonomía de 1933 o los de apoyo a la Falange, editados durante los años de la guerra civil, cuando Tolosa fue centro de operaciones de la Jefatura Nacional de Propaganda y Prensa.Una selección de 64 carteles, salvados de los almacenes de Laborde y Labayen tras su cierre en 1974, se han reunido en la exposición Publicidad para el recuerdo, abierta desde ayer en el Museo Vasco de Bilbao.

El propietario de la colección, José María Tuduri, recordó en la presentación el prestigio de Laborde y Labayen, heredera de la tradición en el terreno de las artes gráficas en Tolosa, que vivió su década de oro en los años 30, al calor de la ola de grandes cartelistas iniciada poco antes en Francia.

La colección muestra carteles y bocetos originales, que están datados entre 1920 y 1950. "La diapositiva mató en los años 60 estas técnicas de impresión artesanal", señaló Tuduri. Algunas son obras anónimas, pero también hay en la la exposición carteles firmados por Aurelio Arteta y Rafael de Penagos.

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