El PNV anuncia una propuesta 'soberanista' para superar el modelo autonómico vasco

El Parlamento vasco rechazó ayer la vigencia del Estatuto de Autonomía como el punto de encuentro de la mayoría de los vascos al rechazar el PNV, EH y EA una proposición no de ley del PSE para conmemorar el XX aniversario de su aprobación y su vigencia como marco de convivencia. Joseba Egibar, en nombre del PNV, dijo que su partido apuesta por "superar la fórmula autonómica porque es subordinación a España", y anunció la presentación de un proyecto para que Euskadi pacte "de igual a igual" con quien quiera. Según el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, esta propuesta "desborda la legalidad".

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Sin llegar a escenificar la muerte del texto de Gernika, como hicieron en octubre de 1997 los sindicatos ELA y LAB junto a EA y HB, los partidos nacionalistas advirtieron ayer al resto del Parlamento vasco que a partir de ahora sólo hay un camino: "Adecuar las propuestas" para ese debate sobre el nuevo modelo político posestatutario. PNV, EH y EA argumentaron que el Estado ha cometido un "fraude" al no desarrollar el Estatuto de Gernika como debiera, y, además, lo ha cercenado a lo largo del tiempo con sucesivas leyes."El debate está servido", concluyó desafiante el portavoz del PNV, Joseba Egibar. El PNV se comprometió, sin plazos, pero de manera firme y pública, a presentar a los partidos el nuevo marco jurídico y político de convivencia. Y además dio algunas pistas: Euskadi estará en disposición de pactar "de igual a igual", es decir será soberana. Además adelantó que territorialmente estará compuesta por aquellas provincias que quieran adherirse: "Las de aquí, Navarra, y las que lo deseen".

Estaba siendo una jornada parlamentaria de sorpresas y clarificación de conceptos. Una proposición no de ley de los socialistas, que pedía la ratificación del Estatuto como marco de convivencia y la adhesión de la Cámara al concepto de pleno desarrollo del autogobierno, desató un debate sobre los modelos de país. Definitivamente la propuesta sobre el Estatuto fue rechazada con los votos de los 35 nacionalistas que acudieron a la Cámara y los 29 votos favorables del PP, PSE y Unidad Alavesa.

Para el portavoz de EH, Arnaldo Otegi, el modelo del PP y PSOE, es "el de la bandera de España, el español como idioma, y el Ejército para salvaguardar la integridad territorial. Eso también es nacionalismo" afirmó.

La llave del futuro

Egibar hiló más fino y especificó que la llave para superar el Estatuto de Gernika está en el propio Estatuto, en concreto en la disposición adicional primera que prevé una ampliación de los derechos históricos: "La aceptación del régimen de autonomía no implica renuncia de los derechos del pueblo vasco que como tal le hubieran podido corresponder", cita el Estatuto vasco.

También por primera vez el PNV negó la categoría de pacto al Estatuto y, aunque reconoció que ha tenido cosas buenas, atacó desde su origen el texto que da carta de naturaleza a la autonomía vasca y al propio lehendakari Juan José Ibarretxe. Egibar aseguró que en su redacción "no actuaron dos partes soberanas", cada una en su ámbito de actuación, "ya que la relación era de subordinación y, en épocas pasadas, de capitulación".

El portavoz del PSE, Jesús Egiguren, reivindicó el Estatuto como instrumento de convivencia social, y como una herramienta para su propia regeneración. Desde el convencimiento de que el Estatuto y la Constitución son modificables, el PSE advirtió a los nacionalistas que "la única alternativa al Estatuto, una alternativa indeseable, es la desestabilización política del país".

Los populares, a través de su portavoz, Leopoldo Barreda, manifestaron que el Estatuto obtiene en este momento mayor respaldo que cuando fue aprobado y acusaron al PNV y EA de cambiar con respecto a sus posiciones originales por la influencia de "sus compañeros de viaje" (en referencia a EH).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de octubre de 1999.

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