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El fiscal de París recurre la orden de procesar a Gaddafi

La fiscalía francesa recurrió ayer la decisión del juez antiterrorista Jean-Louis Brugière de instruir un sumario contra el presidente de Libia, Muammar el Gaddafi, por su presunta responsabilidad en el atentado contra el avión DC-10 de la compañía UTA que hace 10 años costó la vida a los 170 pasajeros. Pese a los esfuerzos diplomáticos franceses por relativizar la transcendencia de la medida y desmarcarse de la decisión judicial, la iniciativa del magistrado antiterrorista, contraria a la opinión de la fiscalía, compromete el proceso de normalización de relaciones emprendido por París y Trípoli. "La decisión del juez Brugière se inscribe en el marco de un procedimiento judicial que no vamos a comentar. Esta decisión significa que el juez se declara competente para examinar la denuncia y no prejuzga el desarrollo del procedimiento judicial, ni, con mayor motivo, su desenlace", indicó, ayer tarde, un portavoz del Quai d"Orsay, el Ministerio de Exteriores francés.

El auto judicial con el que Jean-Louis Brugière anuncia su propósito de investigar la responsabilidad del líder libio en un presunto delito de "complicidad en homicidios voluntarios" ha caído como una pedrada en las ya casi normalizadas aguas de la diplomacia franco-libia. La transferencia de 208 millones de francos (5.200 millones de pesetas) que el Gobierno libio entregó a mediados de julio último como aportación a los fondos destinados a indemnizar a los familiares de las víctimas y a la compañía Air France, marcó el momento clave de la normalización.

Un mes más tarde, en agosto pasado, sin dejar de negar la implicación de su Gobierno en el atentado, Gaddafi proclamó en el diario francés Le Figaro que el contencioso franco-libio "estaba completamente solucionado".

Esa declaración fue corroborada sólo 10 días más tarde por el propio presidente de la República, Jacques Chirac. "La colaboración de Trípoli con la justicia francesa nos permite pasar una página sombría", dijo Chirac, "y renovar una relación que fue en el pasado fuerte y activa". Ni Trípolí ni París contaban, pues, con el juez Brugière y tampoco con la perseverancia de la asociación SOS-Atentados y de los familiares de las víctimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 1999