Una madre contra la censura

La progenitora de ex alcade de Guadalix de la Sierra (Madrid), Félix Peñas, increpa a gritos a los ediles que desbancaron a su hijo

A las 12.30 de ayer, Guadalix de la Sierra cambió de alcalde. A esa hora tomó posesión como nueva regidora de la localidad, entre gritos y abucheos, la edil independiente Inmaculada Jiménez. Los tres concejales de su grupo, Candidatura Independiente de Guadalix de la Sierra, habían firmado una moción de censura con los tres del PSOE para desbancar al alcalde del PP, Félix Peñas, de 26 años.El salón de plenos fue tomado por los simpatizantes de Peñas, que sólo ha gobernado 95 días. La madre del joven, Dolores, fue, sin remilgos, la primera en tomar la palabra sin permiso y a gritos para defender la gestión de su hijo e increpar a la nueva alcaldesa. En un momento dado, hasta el propio ex alcalde susurró: "Mamá, vale ya".

Fue la consumación de la primera moción de censura que se debate en la región desde las elecciones del pasado 13 de junio.

Dos altavoces flanqueando la puerta de entrada al Ayuntamiento y un potente equipo de megafonía en el interior del salón de plenos auguraban, a las 11.00, una sesión ruidosa. Las expectativas se cumplieron; no faltaron gritos, abucheos y algún que otro insulto antes, durante y después del pleno.

La sesión arrancó con la intervención de la nueva alcaldesa, Inmaculada Jiménez, que gobernará los dos primeros años de legislatura para luego ceder el bastón de mando al socialista Vicente Esteban. Entre gritos de "fuera, fuera", la edil defendió la moción de censura con una retahíla de argumentos. Achacó al equipo de gobierno popular la paralización de las obras del nuevo colegio, el gasto innecesario del dinero público, la falta de diálogo con la oposición y la actitud amenazante de sus contrincantes políticos. "Con esta moción se da respuesta al pacto de progreso por el que mayoritariamente apostaron los vecinos en las pasadas elecciones", dijo.

La intervención del alcalde saliente, el popular Félix Peñas, fue aclamada por su público. El joven regidor tildó la moción de "injusta, irresponsable y vergonzosa" y repasó los logros de su corto mandato, recordando que había adecentado las calles del pueblo, que había creado cien nuevas plazas de aparcamiento y que había conseguido organizar las fiestas patronales con apenas un mes de plazo. "Han truncado lo que hubiera podido ser una intensa labor de dedicación y esfuerzo común para Guadalix. Esta moción es un mero acto caprichoso de poder que abre innecesarias fracturas en la convivencia de los vecinos. Son ustedes unos irresponsables y esto Guadalix no lo perdonará en las próximas elecciones", proclamó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 05 de octubre de 1999.

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