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Atraco a navajazos a una enfermera en un patio del hospital Clínico granadino

María Luisa Fernández, una auxiliar de enfermería, resultó ayer herida de varios navajazos en un patio del hospital Clínico de Granada por un individuo que le arrebató el bolso y poco después usó las llaves que encontró dentro para asaltar su piso. La agresión ocurrió a las 7.35, justo en el único espacio horario del día en que no hay vigilancia en la puerta contigua al lugar donde se produjo el ataque. Comisiones Obreras (CC OO) pidió ayer a la gerencia del hospital una vigilancia continuada en las dependencias hospitalarias y ha convocado para hoy una concentración en defensa de la seguridad de los trabajadores del centro hospitalario. La mujer fue intervenida quirúrgicamente ayer y, aunque está fuera de peligro, a media tarde continuaba ingresada en la sala de reanimación del propio hospital. El agresor la atacó sin mediar palabra en el patio por el que se accede al interior del antiguo pabellón del hospital. Los enfermos de la sala de Oncología del hospital se apercibieron de lo ocurrido y avisaron de inmediato a los enfermeros que encontraron a su compañera malherida y la trasladaron de inmediato a los servicios de urgencia. Por ese lugar pasan habitualmente los empleados para entrar y salir del hospital. El desconocido le asestó cinco navajazos, le arrebató el bolso y huyó con él. Posteriormente utilizó las llaves y la dirección que encontró en los documentos de identidad para asaltar el domicilio de la víctima. Juan Domínguez, de CC OO, explicó ayer que la vigilancia del hospital está a cargo de la empresa Segur Ibérica. El lugar donde se produjo la agresión está normalmente vigilado por un guarda. Sin embargo, entre las 7 y las 8 de la mañana no hay ningún vigilante apostado allí. El sindicato pedirá hoy la ampliación del tiempo de vigilancia del hospital y una mayor presencia policial en el exterior. "La sensación en el hospital es de inseguridad y de irritación. Hasta ahora éramos conscientes de que el exterior del hospital era un lugar peligroso, pero jamás, hasta ayer, se había producido una agresión en el interior del centro", explicó Domínguez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de septiembre de 1999