SARGO

Adaptación dental

Probablemente casi ningún pescador de los que se asoman al mar por las escolleras de algunos puertos o por las zonas rocosas del litoral como las de Málaga, sabe que una de las piezas que más aprecia tiene una dentadura especializada, dependiendo del tipo de alimentación que realiza. Los dientes anteriores de los sargos están afilados y presentan la forma de unos incisivos para poder cortar y arrancar con facilidad trozos de las algas que selecciona entre las rocas. Los posteriores o traseros adquieren la forma plana y ancha de los molares para poder triturar con relativa facilidad aquellos caracoles, moluscos o crustáceos que se encuentran en su camino. Una especialización curiosa para esta especie emparentada directamente con besugos, doradas y pargos. Los sargos pueden distinguirse por su comprimido y aplastado cuerpo. Está dotado de unos radios bastante espinosos y de unas características manchas o fajas transversales de color oscuro que acaban rematadas en una mancha negra en la base de la cola. Puede llegar a alcanzar los 30 centímetros de longitud vestido con su traje de escamas de color gris plateado, que le sirve para pasar inadvertido en ese mundo de contrastes de agua, luz y rocas donde vive. En septiembre comienza sus labores de freza o desove.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS