Pintadas racistas intimidan a comerciantes extranjeros en Valencia

Una de las calles con mayor número de comercios propiedad de inmigrantes de Valencia amaneció ayer jalonada de principio a fin con media docena de pintadas de marcado tinte racista en las fachadas de las tiendas. "Negros fuera", "Negros a África" o "Negros mierda" eran algunos de los mensajes intimidatorios, rematados con una cruz gamada, que se encontraron en las paredes de sus negocios a primera hora de la mañana los propietarios de comercios de venta al por mayor de la calle Alcoy, situada en el centro de Valencia, a espaldas de la Plaza de Toros y la Estació del Nord. La elección de la zona en la que se han realizado las pintadas no ha sido en absoluto casual. La mayoría de la calle se encuentra ocupada por negocios de venta de artículos de regalo, electrónicos o marroquinería, por lo que concentra a lo largo del día a numerosos extranjeros que trabajan en la venta ambulante y se dan cita en ella para hacer sus compras. Se da la circunstancia que la calle de Alcoy se encuentra separada por la Gran Vía de las Germanías del barrio de Russafa, uno de los que cuenta con mayor población inmigrante de la ciudad y donde hace varios años una organización racista convocó una manifestación xenófoba. Los comerciantes de la calle de Alcoy, sin embargo, nunca habían sido objeto de pintadas o amenazas. Deepak, propietario de una tienda de electrónica en la zona desde hace 12 años y de origen hindú, que ha sufrido las pintadas en su negocio, mostraba ayer su perplejidad por los insultos. "No sabemos quién ha podido ser" afirmaba con un sentir similar Cheik Diod, un senegalés que regenta a pocos metros de Deepak un negocio de marroquinería desde los últimos cuatro años. Ni la Policía Local ni la concejalía de seguridad ciudadana del Ayuntamiento de Valencia tenían ayer conocimiento de los hechos ni sospechas sobre los autores de las pintadas. Quienes sí se refiririó a ellas fue la organización no gubernamental SOS Racisme. La responsable de la oficina de denuncias, Mercedes Hervalejos, mostró su rechazo por las amenazas y señaló la intención de la entidad de borrarlas si el Ayuntamiento no las tapa en breve. Además mostró su sorpresa por la aparición de los insultos en la calle de Alcoy una zona comercial, tranquila, "en la que nunca se habían producido quejas de vecinos o de otro tipo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de septiembre de 1999.

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