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Reportaje:PARQUES ACUÁTICOSDatos de interés

Un oasis de montaña Aquasierra es una buena alternativa al fuerte calor cordobés

El azul característico de Aquasierra rompe la monotonía del paisaje. El parque acuático de Villafranca de Córdoba está situado en las estribaciones de Sierra Morena, a sólo 30 minutos de la capital. Olivos y barbechos dejan paso a las esparragueras y el algodón, que generosamente regados con agua del Guadalquivir, anuncian la proximidad del parque acuático. Dispone de un amplio aparcamiento y, dentro, de diversión, juegos y actividades al amparo del agua abundante. Aquasierra es el sitio ideal para ver y ser visto. Unas 1.000 personas acuden a diario a sus instalaciones. Y eso sin hablar de domingos y festivos, en los que el número de visitantes se dispara hasta los 2.500. Tal cantidad de público ofrece ventajas, pero también algunos inconvenientes. En el lado positivo, el parque resulta ser un lugar ideal para el disfrute de los niños, quienes, sin mayor problema -siempre que sigan el consejo precavido de los padres- forman pandilla apenas media hora después de entrar en la piscina. Asimismo, las siete hectáreas de terreno de Aquasierra ofrecen espacio suficiente para una cómoda ubicación de familias enteras. Mesas de cámping, sillones plegables, neveras y tortillas complementan al restaurante y el chiringuito con los que cuenta el parque. Como contrapartida, Aquasierra no es desde luego el lugar ideal en el que tomar un día de descanso. La paliza está asegurada. Al bullicio de la gente se unen los toboganes, tirolinas, flotadores y, por supuesto, las piscinas. En definitiva, actividad suficiente como para tomarse de descanso el día siguiente al de la visita al parque. Entre las atracciones de Aquasierra preferidas por los más pequeños, destacan el Kamikaze -un tobogán de gran tamaño-; los dos ríos por los que se desciende sentado en grandes flotadores hinchables; y el bautizado como Black Hole -agujero negro-, tubo cerrado por el que se deslizan pequeñas balsas para dos personas, que hace las delicias de los visitantes. Al final del recorrido de cada una de estas atracciones, un nutrido grupo de chavales aplaude y ríe la entrada que los bañistas hacen en la piscina, comentando la caída de uno o el batacazo del de más allá. El restaurante, el chiringuito, varios puestos de helados y golosinas y un eficiente servicio de fotografías, que se venden al final del día a los visitantes, completan la oferta del parque y garantizan la diversión.Dirección Camino de Córdoba. Km. 2,5 Villafranca (a 30 kilómetros de la capital) Teléfono 957 190 298 y 957 190 699 Precios De lunes a sábados: Adultos, 1150; niños, 750 Domingos y festivos: Adultos, 1.450; niños, 1.000

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de agosto de 1999