Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los españoles andan bien

Jesús Ángel García Bragado y Valentí Massana aspiran a ganar esta mañana en 50 kilómetros marcha la medalla que se esfumó en la prueba de 20 kilómetros

La marcha española ha cerrado filas tras el fracaso en los 20 kilómetros. ¿Responsabilidad entre los marchadores por no haber ganado aún medalla? "No, esto es no es un deporte de equipo, y cada uno intenta ganar", dijo ayer Valentí Massana, de 29 años, uno de los grandes y laureados de la especialidad. El catalán se dedica ya en exclusiva a los 50 kilómetros, la final de hoy, donde el gran favorito vuelve a ser el polaco Robert Korzeniowski, el hombre imbatible, campeón olímpico, mundial y europeo, ante el subcampeón en Atenas, Jesús Ángel García Bragado. El madrileño, por cierto, está muy molesto por que "a Paquillo se le ha dado mucha caña" tras la carrera de 20 kilómetros.De la audacia de García Bragado y de su calidad han venido éxitos como su título mundial en Stuttgart 93 o el subcampeonato en Atenas 97. Pero es rotundo al quejarse cuando se le pregunta sobre su irregularidad: "Los mismos errores tácticos que se me achacan son los que me han dado los éxitos. Lo que ocurre es que unas veces salen las cosas bien y otras no. El año pasado tuve problemas con los jueces y en otras ocasiones no. Ojalá esta vez no los tenga y sea el más fuerte". Bragado, tras ser cuarto en los Europeos de 1994 y quinto en los Mundiales de Gotemburgo 95, tuvo que retirarse en los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996, y fue descalificado (lo que él llama problemas con los jueces) en los Europeos de Budapest, el año pasado. Tiene 29 años, como Massana.

El calor será nuevamente el gran enemigo. "A mí, personalmente, no me afecta", dice Massana. "El miedo es cómo llegas al kilómetro 40 lo menos deshidratado posible. En principio nos debe afectar menos a los latinos, pero a final de temporada la gente no llega al 100% de forma y entonces lo acusas más".

Para Santi Pérez, de 27 años, el calor es el que marcará las diferencias y es consciente de que sale con la ventaja de no tener tanta responsabilidad como García Bragado y Massana. Éste, tras proclamarse campeón del mundo de 20 kilómetros en 1993 y subcampeón en 1995, lleva seis pruebas solamente de 50, pero de su calidad cabe esperar medalla en cualquier momento, como la de bronce que logró en Atlanta tras abandonar Bragado. "Con mi experiencia y mi estado de forma tengo aspiraciones de podio".

Los tres alaban el circuito por ser plano y con rectas largas, algo de lo que se han quejado otros marchadores. "El único problema es Sevilla, el calor, que perjudicará a todos", sentencia Bragado. "En 50 kilómetros marcha hay sólo tres pruebas al año", dice "y no tienes apenas referencias de cómo están los rivales. Del kazajo Korepanov, por ejemplo, que venció este año en la Copa del Mundo, nadie sabía nada". Y de repente apareció en la carrera y la ganó. Pero, sobre todo, está Korzeniowski, la gran estrella. Massana le asegura el podio. Vive en Turcoing (Francia), pero se las arregla para ir a Suráfrica o a cualquier sitio para entrenarse. Sabe que ha estado por Zahara de los Atunes y que con él se ha entrenado el ruso Markov, el ganador de los 20 kilómetros. "Por algo aguantó el calor. En Rusia", añade Bragado, "seguro que no se ha entrenado".

Hoy, como Massana y Pérez, se levantará sobre las 5.30, porque la prueba empieza a las 7.45. Después, hasta las casi cuatro horas de durísima caminata, vendrá el calor. Y ganará el más fuerte. Contra el calor, los rivales y las descalificaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 1999