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CRISIS POLÍTICA EN CEUTA Y MELILLA

Los socialistas y el PP piden que la fiscalía actúe contra "la rebeldía institucional" del presidente melillense

Estupor e incredulidad fueron las primeras reacciones de los partidos nacionales y melillenses, opuestos al actual Gobierno de esa ciudad autónoma, tras conocer la decisión del presidente Mustafa Aberchan de desobedecer el acuerdo de la Junta Electoral Central (JEC) por el que se considera válida la dimisión como diputada de la tránsfuga Malika Mohamed y, por tanto, sin efecto su intento de revocar su salida de la Asamblea.El responsable de política autonómica del PSOE, Ramón Jáuregui, consideró que Aberchan está cometiendo un acto de "rebeldía institucional". En la misma línea se manifestó el secretario general del PP, Javier Arenas, y la portavoz de este partido, Mercedes de la Merced. Los tres apuntaron la tesis de que Aberchan puede estar incurriendo en un posible delito cuya tipificación no pudieron precisar, aunque algunos dirigentes hablaban de prevaricación y desobediencia. El socialista Jáuregui, no obstante, adelantó que ve materia suficiente como para que actúe la Fiscalía, la propia Junta Electoral Central o el Gobierno de la nación a través del delegado del Gobierno.

La promulgación de un decreto de Aberchan "minutos después" de conocer el acuerdo de la JEC, en el que apuntala a Mohamed, le hace pensar a Jáuregui que lo tenía preparado por si se daba el supuesto de que la Junta Electoral se pronunciaba en contra de sus recursos. "Con esta actitud, Aberchan trata de ganar tiempo para continuar en el Gobierno autónomo y que no tomen posesión los dos diputados socialistas", dijo el responsable socialista. "El decreto de Aberchan es nulo e ilegal y hay que estudiar si se puede actuar por la vía penal", advirtió.

El secretario general del PP, Javier Arenas, también acusó a Aberchan de situarse "abiertamente contra la legalidad" al desobedecer un acuerdo de la JEC. "El mercadeo con las actas de diputados es un hecho insólito en nuestra democracia", apostilló Arenas, que todavía confía en que el presidente melillense "reflexione y rectifique".

El PSOE y el PP estuvieron ayer por la tarde en contacto para estudiar las medidas a tomar. La dirigente del PP Mercedes de la Merced comunicó a Jáuregui que el caso está ya siendo estudiado por el Ministerio para las Administraciones Públicas, que ve factible, entre otras, la vía de recurrir ante el Tribunal Constitucional.

En Melilla la alarma fue también notable. El líder del PP de en esta ciudad, Ignacio Velázquez, contemplaba como ilegal la posibilidad de que la tránsfuga Malika Mohamed se siente en su escaño y participe en los plenos y en las votaciones. "Todas las actuaciones serían ilegales y todos los acuerdos de los plenos serían declarados nulos, lo que implicaría una gran inseguridad jurídica para la ciudad", advirtió.

No se quedó atrás en sus expresiones de descalificación el presidente de la Unión del Pueblo Melillense, Juan José Imbroda, que previsiblemente sería el candidato a la Presidencia en una eventual moción de censura contra Aberchan. "El presidente melillense ha cometido un acto de auténtica locura".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de agosto de 1999