Un mastín muerde en la cara a una niña de tres años en Galapagar
Un mastín mordió el domingo por la noche a una niña de tres años en Galapagar (19.000 habitantes), en la plaza Imperial, una zona de uso exclusivo de peatones repleta de veraneantes, bares y terrazas. El ataque le causó a la niña, Ainhoa, fuertes desgarros en la cara, aunque ninguna de las heridas es grave: una le destrozó la parte interna del labio superior y otra le agujereó la nariz. Los médicos del servicio de urgencias del hospital de La Paz le dieron 13 puntos de sutura en el rostro. El dueño del can, Alejandro Juanas, informático de 24 años, afirmó ayer que advirtió a la niña del peligro que corría. Asegura que su perro, Lucero, un mastín de seis años, estaba atado con una correa a una valla. Y añadió que Lucero "no es agresivo" y sólo marcó la mordedura. "Si la llega a morder de verdad, la mata", apostilló. La madre de la víctima, Sara Sabido, de 28 años, afirmó ayer que la pequeña estaba sentada en una de las mesas de la plaza cuando vio al perro pelearse. "Pensé que estaba mordiendo a otro perro, pero luego me fijé mejor y vi la falda de mi hija debajo del mastín; entonces corrí a salvarla", explicó. Sabido exige que los perros que paseen por zonas pobladas de gente lleven obligatoriamente un bozal.


























































