EL BOMBO DEL PRIMER MINISTRO
"Hay mucha más improvisación en una banda de jazz que en el Gobierno, pero me parece que al Gobierno lo controlo mejor". La frase es de Kjell Magne Bondevik, primer ministro de Noruega, quien ha cumplido un viejo sueño al encabezar con un bombo el desfile que marcó la inauguración del 39º Festival de Jazz de Molde, la ciudad noruega que le vio nacer hace 52 años. Con una banda completa de músicos detrás, Bondevik desfiló sonriente en medio de ciertos desajustes de ritmo, según los presentes, pero con una energía digna de mejor causa. El político democristiano, ordenado sacerdote de la Iglesia luterana noruega, confesó que tocar el bombo en el desfile era uno de sus sueños más secretos. "El jazz es un arte del momento, y un medio de comunicación fantástico, un lenguaje del corazón que no conoce fronteras geográficas. El jazz puede representar el dolor, la alegría, el éxtasis y la pena", dijo Bondevik. Para él, la música negra de Nueva Orleans ha tenido una gran importancia para los derechos humanos y la libertad, y pidió a los patrocinadores privados que sigan apoyando el festival.- ,


























































