Enfrentamientos en Teherán por el cierre del periódico que apoyaba al presidente Jatamí

Decenas de estudiantes resultaron heridos al ser agredidos por civiles y policías en la ciudad universitaria de Teherán el jueves por la noche, cuando se manifestaban en favor de la libertad de expresión contra la nueva ley de prensa que discute actualmente el Parlamento, y contra la clausura del periódico reformista Salam, que apoyaba al presidente Mohamed Jatamí. Los incidentes comenzaron a última hora de la noche del jueves, cuando un grupo de estudiantes -unos 500, según la agencia estatal Irna, y unos 13.000, según la oposición- inició una manifestación en los alrededores de la ciudad universitaria de Amirabad, en el norte de Teherán, para protestar por la ofensiva de los sectores conservadores del régimen de los ayatolás contra la prensa liberal, y en especial por el cierre de Salam, decretado el miércoles por un tribunal religioso como castigo por publicar información "confidencial".

Los estudiantes se atrincheraron ayer en el campus universitario de Amirabad, al norte de Teherán, y pidieron al presidente Jatamí que acudiera al lugar para unirse a ellos. Cientos de policías antidisturbios se apostaron en las inmediaciones del campus, rodeado también por civiles armardos con palos y, al parecer, militantes de grupos integristas hostiles a los estudiantes.

Los estudiantes progresistas, que habían estado circulando libremente por la avenida de Jalal-al Ahmad, fueron atacados por desconocidos -según algunas fuentes, Guardias de la Revolución- cuando regresaban el jueves al campus. Los enfrentamientos se agravaron con la llegada de la policia, que irrumpió en el recinto universitario y tomó parte activa en la refriega, que duró hasta altas horas de la madrugada de ayer y en el transcurso de la cual se practicaron numerosas detenciones.

Las huellas de la batalla campal eran visibles ayer en la Universidad de Teherán, donde cristales y puertas aparecían rotos y los dormitorios saqueados. Este desolador aspecto, sin embargo, no impidió que en la misma mañana de ayer centenares de personas se reunieran en el recinto para asistir a la plegaria semanal, dirigida por un ayatolá conservador, Ahmed Janati, jefe del Consejo Constitucional. Janati culpó de lo ocurrido a Estados Unidos. Tras la plegaria, volvieron los incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de julio de 1999.

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