MENORESLOS JÓVENES EN PRISIÓN PASAN DE 146 A 258

Un juez critica que niños protegidos y delincuentes compartan centros

Un informe elaborado por el titular del Juzgado de Menores número 1 de Valencia, José Antonio Mora, para la ONU denuncia que 366 menores protegidos, la mayoría desatendidos por sus padres o víctimas de delitos, estuvieron internados en 1998 en España en los mismos centros que 519 delincuentes juveniles. El análisis pone de manifiesto que la situación se agrava cada año: en 1997 eran 320 los menores de protección que convivían con 537 adolescentes que habían infringido la ley penal.

El juez ha recopilado los datos a petición del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (Ilanud). Para elaborar el informe el magistrado recabó, centro a centro, la información sobre los menores privados de libertad el 30 de junio de cada año. Al magistrado le parece "gravísima" esta situación y la considera una "reminiscencia del sistema positivista que encerraba juntos en el mismo centro a todos los chicos, víctimas y delincuentes, catalogados como peligrosos sociales por proceder de las clases más bajas". Se queja de que un Estado de Derecho "no puede permitir que un adolescente, por haber sido víctima de un delito, esté encerrado con delincuentes, porque supone equipararlos". Pero sobre todo, Mora critica que en estos centros están en mejor situación los menores que infringen la ley que los internos de protección. "En España es mejor ser delicuente que víctima, porque los menores que delinquen han tenido un juicio y sabe cuánto tiempo estarán internados, nunca más de dos años", protesta. "En cambio, la víctima está encerrada por decisión administrativa, sin juicio y por un tiempo indefinido". El juez afirma que los educadores están preocupados porque los centros se están llenando de menores protegidos "para apartarlos de la calle". Entre los menores privados de libertad sin que delinquieran, el magistrado ha encontrado casos "flagrantes" de adolescentes internados por petición de su madre al enterarse de que eran homosexuales. O la situación de muchas niñas que han sufrido abusos sexuales y son internadas para alejarlas de su agresor. "En muchos casos", lamenta, "el agresor sigue en libertad, mientras la víctima acaba encerrada". El trabajo incluye el recuento de los menores de 16 y 17 años que cumplen condena en prisión. Según sus datos, esta cifra se ha disparado: de los 146 de 1997 a los 258 de 1998. El informe destaca un aumento del 12% en el número de menores privados de libertad en España. Crecen en la misma proporción los menores encerrados por delinquir (de 683 a 777) que los protegidos (de 320 a 366). El perfil de los internados por delinquir es el de un adolescente que empezó a infringir la ley a los 14 o 15 años y hace tiempo que no pisan el colegio. Niños de familias incompletas, que sufren el paro y residen en zonas marginales.

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