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Diversos empresarios afirman que asistieron libremente al acto

Las principales organizaciones empresariales catalanas aseguraron ayer que no tenían constancia alguna de que se hubiera ejercido presión sobre los empresarios para que acudieran a la cena de Pasqual Maragall. Además de las patronales (Fomento, Sefes-Pimec), diversos empresarios rechazaron, a título particular, las declaraciones del consejero de Economía, Artur Mas. Entre quienes expresaron que se sintieron libres para acudir o no están Joan Rosell, Pere Fontana y Miguel Durán, militante de Unió.

Educación El constructor Enric Reyna afirmó que asistió a la cena por una cuestión de "buena educación" y anunció que irá a todas las cenas de esta índole a las que se le invite. "Como ejemplo, el día anterior, desde el PP, se me invitó a un acto que hacía Enrique Lacalle y fui", explicó. Respecto a la cena de Maragall, señaló que él no se había sentido presionado. "Se me invitó a través de una carta y dije que sí". Reyna, que es presidente de la Asociación de Promotores Constructores de Edificios de Barcelona (APCE), señaló: "Tenemos la obligación de escuchar y saber lo que opina cada uno". "Otra cosa es", añadió Reyna, "lo que uno a nivel personal pueda votar en los próximos comicios autonómicos". El ex director general de la ONCE, Miguel Durán, invitado a la cena con empresarios que ofreció Pasqual Maragall, salió ayer en defensa de la misma y afirmó que el consejero de Economía "está haciendo un favor a los objetivos de la campaña de Maragall con haber suscitado la polémica". Durán, que es militante de Unió Democràtica de Catalunya, subrayó que acudió a la cena "como amigo de Maragall" y que en ningún momento se había "sentido presionado. Se trata de un sistema transparente de financiación", añadió. Durán insistió: "Que Artur Mas la critique no me parece una postura inteligente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 1999

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