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El PSOE arrebata al PP el Ayuntamiento de Sevilla tras llegar a un pacto con los andalucistas

Sevilla
Los ayuntamientos surgidos de las elecciones del 13 de junio, que se constituyen hoy, van a cambiar sustancialmente el mapa del poder municipal en España. El Partido Popular pierde una decena de capitales de provincia e importantes localidades debido a los resultados electorales y los posteriores pactos entre partidos. El PP se quedó ayer sin la emblemática alcaldía de Sevilla, que pasará a manos de los socialistas, tras ocho años en la oposición, gracias a un pacto con el Partido Andalucista. Mientras, en Zaragoza la falta de acuerdo entre socialistas y regionalistas va á dejar al frente del gobierno municipal a la popular Luisa Fernanda Rudi y en Melilla se llegaba a un pacto para evitar que el alcalde sea del GIL.

Un socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín, volverá a partir de hoy a ser alcalde de Sevilla, la capital señera del PSOE, después de ocho años en la oposición. El artífice ha sido el fundador, presidente y candidato del Partido Andalucista (PA), Alejandro Rojas Marcos, quien aseguró que la actitud "in transigente" de la candidata popular Soledad Becerril impidió reeditar el acuerdo con el PP. Con Sevilla, donde socialistas y populares empataron con 13 concejales por seis del PA y dos de ID, son cuatro tas capitales de Andalucía que cambian de signo político y pasan a manos de la izquierda.

La pérdida de la alcaldía de Sevilla ha supuesto un duro golpe para el Partido Popular, cuyo principal capital político en Andalucía consistía en los gobiernos de las ocho capitales de la comunidad. Desde estas instituciones el PP ha intentado articular su oposición al Gobierno de Manuel Chaves y defender al Ejecutivo de José María Aznar. Ya ayer se empezaron a oír algunas voces cuestionando la política de alianzas del PP por la ausencia de dirección política.

Los pactos entre PSOE, IU y PA han arrebatado a los conservadores las alcaldías de Córdoba, Almería, Granada y Sevilla, lugares donde, no obstante, el PP fue la fuerza más votada. También evidencian el aislamiento de esta formación en Andalucía, más aún desde el cambio radical de IU en su nueva política de relaciones con los socialistas.

El acuerdo de Sevilla ha sido el último en cerrarse. En principio era el que presentaba mayores dificultades por la prioridad que Rojas-Marcos otorgó al PP como negociador preferente. El andalucista descargó todas las culpas de la falta de entendimiento en la que ha sido su socia durante ocho años. "La actitud in transigente de Soledad Becerril ha puesto freno, obstáculos y limitaciones que han hecho imposible el acuerdo", afirmó. No obstante, Rojas-Marcos dejó una puerta abierta a colaboraciones futuras con el PP al elogiar la "disposición" mostrada por la presidenta del PP de Andalucía, Teófila Martínez, y el secretario general popular, Javier Arenas.

Pero de Becerril tan sólo destacó su "coherencia" al mantenerse en su "intransigencia". El andalucista recordó recientes declaraciones de la hasta ahora alcaldesa, todas ellas contrarias a copiar el mismo reparto de áreas que el de hace cuatro años, dado que el PP había aumentado en tres sus concejales, los mismos que había perdido el PA. Sin embargo, Rojas-Marcos reconoció que las ofertas sobre el reparto de competencias recibidas del PP y del PSOE eran similares. El problema, según dijo, no era de "cantidad", sino de "filosofía".

El de Sevilla, ha sido el acuerdo andaluz en él que más se ha implicado el secretario general de los socialistas andaluces y presidente de la Junta, Manuel Chaves. De hecho, el pacto se presentó con una cuidada puesta en escena en tres actos (fotos, firma regional y municipal) en la que participó. La preocupación básica de Rojas Marcos era evitar la imagen mercantilista que ha podido emitir estos días de que sus votos irían a parar al mejor postor. En este sentido, aseguró en varias ocasiones que nunca negoció a "dos bandas" y que sólo cuando "era evidente que Becerril no tenía ánimo de acuerdo" habló con el PSOE.

Según fuentes de la negociación, el principal escollo para el acuerdo era buscar una salida a Rojas-Marcos, quien fue alcalde desde 1991 hasta 1995 gracias al apoyo del PP y desde esa fecha hasta hoy, primer teniente de Soledad Becerril. La solución ha ve nido de la mano de la Junta, donde socialistas y andalucistas gobiernan en coalición, al crearse la Sociedad Metro de Sevilla, en la que Ayuntamiento y Junta se comprometen a realizar la primera línea de tren antes de que finalice el mandato que hoy comienza. Rojas-Marcos no tendrá funciones ejecutivas en el gobierno municipal ("seré un simple concejal", dijo), pero presidirá la nueva empresa.

El acuerdo municipal reserva para el PA la controvortedia par cela de Urbanismo a la que se le han agregado más competencias. También dirigirá otras seis áreas, además de presidir cuatro de los seis distritos de la ciudad.Rojas-Marcos asegura que la "intransigencia" de Becerril impidió el acuerdo con los populares

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 1999

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