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CiU ofrece en Berga prescindir del cabeza de lista para retener la alcaldía

La alcaldía de Berga se le está escapando de las manos a CiU, pese a ser la formación más votada en estas elecciones. La débil mayoría que ha logrado la coalición nacionalista será insuficiente si el PSC y ERC consiguen ponerse de acuerdo para formar gobierno, con lo que sumarían los nueve concejales (cinco del PSC y cuatro de ERC) que les permitirían tener mayoría absoluta en la acción de gobierno. En una semana, CiU ha puesto en Berga todas sus cartas sobre la mesa. Inició la semana reuniéndose con ERC y la ha finalizado ofreciendo la cabeza de su actual alcalde y hombre más significado del partido, Jaume Farguell, a fin de poder formalizar un pacto con los republicanos que permitiese tener la alcaldía a CiU. Berga ha sido un tradicional feudo de CiU desde el inicio de la democracia, salvo un periodo legislativo en el que una escisión en el seno de la coalición posibilitó un gobierno entre un grupo independiente, el ABI, y el PSC. CiU quiere mantener Berga al precio que sea, después de ceder el poder en otras ciudades de la Cataluña interior, entre ellas Manresa (PSC) y Puigcerdà (ERC), y perder algunas mayorías absolutas, como ha sucedido en Vic y Solsona. Jaume Farguell mantiene que a pesar de ser el cabeza de lista del partido más votado, su voluntad de que continúe un gobierno nacionalista en Berga y la ciudad no quede en manos de los socialistas "requiere cualquier tipo de renuncia", incluida la suya a ser alcalde. Su continuidad al frente del gobierno local se ve como un obstáculo para permitir la entrada de otras formaciones en él. Josep Xoy, líder actual de ERC y nuevo en el debate político de la ciudad, mantiene su posición de escuchar a todos. Se sabe clave para la formación de cualquier gobierno ante la imposibilidad inicial de un pacto entre el PSC y CiU, y explota esta cuota de poder. Si ERC pacta con CiU, efectivamente será sin Farguell, al que consideran responsable de la situación económica del Ayuntamiento, con una deuda que supera los 700 millones de pesetas. También se le reprocha que en el último mandato haya invertido todos los esfuerzos en la rehabilitación del cuartel militar como residencia, guardería, oficina de los Mossos y hotel. Por otra parte, Xoy se ha reunido durante el fin de semana con Ramon Camps, líder del PSC, para iniciar un diálogo sobre las coincidencias y las diferencias de programa de gobierno para la ciudad. De estas conversaciones y de las concesiones que los socialistas estén dispuestos a hacer frente a las pretensiones de los nacionalistas depende el éxito de la coalición de progreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de junio de 1999