Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:ESTA SEMANA

Agitación social

E l tiempo muerto solicitado por Izquierda Unida para evacuar consultas con Madrid ralentiza forzosamente el proceso negociador que estaba previsto iniciarse esta misma semana con el PSOE para cerrar los pactos necesarios que han de cambiar el panorama político en los ayuntamientos y diputaciones andaluces. Un trámite lógico, dentro de la dinámica orgánica propia de federación de izquierdas, que retrasa en el calendario lo que ya parece concertado, esto es, un acuerdo en toda regla entre ambas fuerzas políticas para desbancar al Partido Popular de varias alcaldías. Un entendimiento que se extiende incluso a la capacidad para soportar los ataques feroces que se han desatado en Córdoba ante la más que certera posibilidad de que los populares pierdan la alcaldía. La campaña de agitación social suscitada en dicha ciudad contra el pacto ha puesto al desnudo la red clientelar urdida en torno al Ayuntamiento cordobés. Una circunstancia que, igualmente, pesa en Sevilla, hasta tal punto que condiciona seriamente a los andalucistas para llegar a un acuerdo con el PSOE. Aquí no hay panfletos, ni curas en el escenario, como ocurre en el caso cordobés, pero sí gestiones soterradas, más florentinas si cabe, para que la cosa continúe tal cual, sin que extraños vengan ahora a desmantelar lo que hay montado en Urbanismo, por ejemplo. De todas formas, la incógnita se mantendrá hasta el final. A pesar de la reunión fijada para hoy de la comisión permanente del Partido Andalucista, queda claro que Sevilla seguirá siendo la excepción, situándose al margen de cualquier negociación con el PSOE. Es más, ya incluso está instalada en el seno tanto del PA como del PP la idea de que la renovación del pacto con la actual alcaldesa, Soledad Becerril, está más que hecho. Apuros Es, en todo caso, una alcaldesa en apuros, situación nada similar a la de Teófila Martínez en Cádiz. Su rotundo triunfo llega incluso a tapar los escasos resultados obtenidos por su partido en la provincia y el fracaso, en definitiva, en la conquista de la Andalucía rural, la verdadera asignatura pendiente del PP. Sin embargo, le sirve para despejar su futuro inmediato, tal y como lo habrá comentado este fin de semana con su secretario general Javier Arenas. Ya no parece haber dudas. Será ella la que se enfrente a Manuel Chaves en las próximas elecciones autonómicas. Conviene, por tanto, recordar aquí cuando menos su postura en torno a la coincidencia o no de estos comicios con otros, de cara al futuro debate que surgirá muy pronto en Andalucía. Ya como presidenta regional expresó su opinión considerando que le daba igual tal coincidencia. Pero mientras llega esa convocatoria continúa vivo el asunto de la financiación autonómica y el reconocimiento del censo real de población en nuestra comunidad. Esta semana, el ministro de Administraciones Públicas, Ángel Acebes, recibirá la carta de la consejera de Economía y Hacienda, Magdalena Álvarez, en la que le reclama concrete su nueva propuesta para Andalucía, si es que la hay. Un frente éste que sigue abierto para el Gobierno central, que tendrá además que responder también a la petición del PSOE para que realice un informe sobre el estado actual del sistema de financiación. Una iniciativa que presentará el senador Lluis Armet, convencido de la inestabilidad de la formulación existente ahora. Y es que considera que se requiere tanto reorientar como racionalizar y mejorar el actual procedimiento que tantos quebraderos de cabeza le ha dado al PP, al menos en Andalucía. ANTONIO YÉLAMO

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de junio de 1999