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ELECCIONES 13-J

Almunia ve en la recuperación del poder local del PSOE el camino del triunfo en las generales

Los socialistas creen que su mala racha ha terminado. "El PSOE avanza y el PP retrocede porque los ciudadanos, con tres años de Gobierno de Aznar, quieren ya el cambio". La candidata europea Rosa Díez expresó a medianoche la valoración política de las elecciones, en las que el PSOE ha logrado reducir a la mitad la diferencia que le separaba del PP en el Parlamento Europeo. El corolario del entusiasmo lo puso el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, que, tras felicitar al PP por su victoria en los comicios europeos, advirtió: "Quedan pocos meses para que en España gobiernen los progresistas".

Las candidaturas socialistas-progresistas han experimentado una subida generalizada en los ayuntamientos y en varias comunidades autónomas, especialmente en Asturias y Extremadura, donde los candidatos del PSOE han logrado mayoría absoluta, y en Castilla-La Mancha, comunidad en la que su presidente, José Bono, ha consolidado también la mayoría absoluta. La declaración final, casi a la una de la madrugada, la realizó Almunia. Se dirigió a los varios centenares de militantes que habían acudido a la sede federal del PSOE en Madrid. "Hemos recuperado de manera muy importante poder municipal, poder autonómico y poder institucional en Europa; a partir de aquí tenemos la seguridad de que vamos a ganar las próximas elecciones generales".

En pocas horas los socialistas repararon en que quizá estaban equivocados en poner el énfasis y el empeño en acortar distancias con el PP en las elecciones europeas. A medida de que los datos iban llegando y constataban el aumento de sus candidaturas en ayuntamientos y comunidades autónomas, se dieron cuenta -y ahí estalló entre la dirección del PSOE una alegría indisimulada- de que sus concejales y sus diputados autonómicos crecían de manera muy relevante.

Estos datos hicieron que la dirección del PSOE olvidara sus previsiones de las diez de la noche, según las cuales la lista europea que encabezaba Rosa Díez iba a obtener un resultado inferior en tres puntos a la lista liderada por Loyola de Palacio. Al final, han sido casi cinco puntos pero los socialistas se han apresurado a recordar que la distancia en las anteriores elecciones europeas fue de diez puntos. Rosa Díez, que empezó esta campaña siendo casi una desconocida para la mayoría de los españoles, ha conseguido acortar a la mitad la diferencia. Sobre Díez y varios candidatos más llovieron anoche un aluvión de elogios.

"Gracias a Rosa Díez por esa magnífica campaña y este gran resultado; gracias a José Bono y a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que seguirán gobernando; gracias a Vicente Álvarez Areces, que ha conseguido un gran triunfo en Asturias, y gracias a tantos compañeros, sobre todo del País Vasco, por sus buenos resultados".

Este reconocimiento final de Almunia a los candidatos autonómicos dio paso a la constatación de la recuperación de poder municipal de los socialistas. Citó la revalidación de Francisco Vázquez en A Coruña, y mencionó como novedades la victoria en los Ayuntamientos de Cuenca y Palencia.

Fue anoche cuando los socialistas cayeron en la cuenta de que su declive empezó con la pérdida de poder municipal y que a partir de ahora pueden empezar la escalada. "Con esta recuperación importante de poder municipal y autonómico, tenemos la seguridad de ganar las próximas elecciones generales", dijo Almunia, quien, tras felicitar al Partido Popular por las victorias que ha obtenido, les envió este mensaje: "A España le quedan pocos meses para que gobiernen los progresistas".

Estas frases de Almunia dirigidas a sus militantes eran justificadas y consideradas lógicas y no exageradas por los miembros de la ejecutiva que estaban en la sede federal del PSOE. Estas elecciones se han celebrado, recordaban estos interlocutores, cuando el PSOE acaba de quedarse sin su candidato a la Presidencia del Gobierno, José Borrell, y en un momento en el que el Ejecutivo que dirige José María Aznar no tiene especiales conflictos.

La causa y la razón de esta recuperación tiene mucho que ver con el entusiasmo que han puesto los candidatos a las alcaldías y a las autonomías, así como por el empuje de Rosa Díez. Los primeros intentaron de inmediato obviar y pasar por alto la nueva crisis que vivía su partido a nivel federal por la dimisión de Borrell. E hicieron una campaña muy activa con el afán de que no les afectara de nuevo, como sucedió en 1995, los avatares de la vida política nacional. Muchos alcaldes y algunos presidentes autonómicos socialistas que perdieron el poder en 1995 siguen conservando el sentimiento de injusticia de que pagaron por los escándalos de la época.

Cara de felicidad

Con esta recuperación no era de extrañar la cara de felicidad del secretario de Organización del PSOE y coordinador de la campaña, Cipriá Ciscar, que con su trabajo avala la gestión de toda la ejecutiva. Rosa Díez también se dirigió a los militantes para afirmar su convencimiento de que "los tiempos están cambiando". "La sociedad española", añadió la número uno de la lista socialista a la Cámara de Estrasburgo, "ha dicho que no acepta ni el retroceso social ni el retroceso democrático". Su conclusión es la de que "el PSOE avanza y el PP retrocede". Y enseguida habló del inmediato futuro: "Los ciudadanos nos han dado otra oportunidad, y no les vamos a defraudar". Con una sonrisa obvió la pregunta sobre si podía entrar en el grupo de personas aspirantes a la Presidencia del Gobierno. Rosa Díez continuó con su interpretación de que la sociedad española quiere un cambio. Repetía que estaba muy contenta, y que también lo estaba Felipe González. El expresidente del Gobierno no compareció ante los militantes, pero desde las once de la noche estaba en la cuarta planta de la dirección socialista, en la madrileña calle de Ferraz, compartiendo con los dirigentes de su partido los nuevos datos que llegaban del escrutinio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 1999