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El 'rescate' de niños inmigrantes en el aeropuerto de Barajas

La fiscalía rememora una de sus acciones protectoras. Destaca la "actividad emprendida por la sección de menores en lo referente a los niños retenidos en la zona internacional del aeropuerto de Barajas, y que por sus circunstancias personales pudieran estar en situación de desamparo".Así, la fiscalía ha ordenado a la policía del aeropuerto que informe de los menores que se encuentran retenidos en zona internacional de tránsito, y que, si no vienen acompañados, sean conducidos a esta institución para darles audiencia y valorar si se hallan en desamparo. La escena se ha repetido en 74 ocasiones durante 1998. En 34 casos, los menores no estaban en desamparo. Sus padres les acompañaban, pero no pudieron pasar los controles aduaneros de Barajas.En el resto, se les extendió amparo.

Pantoja da un criterio extenso a este brazo protector de la ley. Considera que hay tres grupos sociales de menores en desamparo a los que la Administración da una respuesta inadecuada. El primer colectivo lo integran "los menores conflictivos, que desbordan el marco familiar, generando situaciones muy dolorosas en la familia y probablemente de conductas tipificadas penalmente". El segundo grupo lo nutren "los menores con problemas de salud mental, que no son atendidos ni por los servicios de la comunidad de Madrid competentes ni, en fase de crisis (no existen camas de salud mental infantil en Madrid) ni posibilidades de tratamiento de psicoterapia eficaz, si no es costeado por los padres. Ejemplo de esta situación es que España no tiene reconocido el título de especialista en psiquiatría infantil".

El tercer segmento lo constituyen los menores extranjeros, que "que viven en absoluto abandono por las calles de Madrid como inmigrantes sin trabajo y sin prestaciones sociales y cuya atención se reduce a un breve paso por los centros de acogida, de los que se fugan inmediatamente hasta pasar por los centros de menores, donde tampoco se aborda un problema que si bien complejo, debe dar lugar inexcusablemente a una decisiór por parte de las autoridades públicas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1999