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ELECCIONES 13-J Municipales

La novena provincia andaluza

Algeciras se considera tan agraviada respecto a Cádiz que la mayoría de sus ciudadanos ve bien la separación

El alcalde de Algeciras, el andalucista Patricio González, no tiene una frontera que dé épica a las elecciones, pero es capaz de inventársela. La creación de la novena provincia andaluza en el Campo de Gibraltar brota según convenga. Pero hay más: como motor económico y demográfico del área, Algeciras acumula múltiples agravios respecto a Cádiz. Al menos, eso piensan sus habitantes.El puerto algecireño movió en 1998 más de 40 millones de toneladas de mercancías y desde sus muelles cruzaron el Estrecho casi 700.000 vehículos. Pero, siendo el primero de España, es probablemente el que peores comunicaciones tiene. La carretera que le une con Cádiz es letal para los camiones. Si se elige la ruta de Los Barrios, hacia Jerez, se disfrutará de una vista preciosa de alcornocales y ganaderías y se sufrirán un millón de curvas sin arcén y mal señalizadas. Menos mal que el próximo servicio del Talgo reducirá de nueve a cinco las horas en tren hasta Madrid.

En Algeciras se cree que unas comunicaciones mejores animarían a los inversores a crear empresas secundarias. La llama de la autogestión la encendieron un grupo de entusiastas y antiguos militantes del Partido Comunista de Andalucía hasta que el alcalde se topó con uno de sus pasquines y se la quedó. Pero González está lejos de ser un soñador y tiene un refinadísimo olfato político.

Es el número tres del Partido Andalucista (PA), tras Alejandro Rojas-Marcos y Pedro Pacheco, aunque no se lleva bien con ellos. Cuando habla de la novena provincia, se ciñe, no obstante, a los postulados del PA y pide una comarcalización "de verdad". "Lo que pasa es que, según la legislación, la descentralización administrativa que pedimos se llama provincia", afirma con sorna.

González insiste en que esa petición lleva mejor ritmo que nunca y las encuestas aseguran que el 70% de la población del Campo la secunda. De hecho, a pesar de que se ha rechazado un referéndum sobre la separación de Cádiz, ya ha contratado un abogado para el recurso.

En cambio, desde Tarifa, Los Barrios, Jimena, Castellar, San Roque y La Línea, aun gustando la idea de tener facultades, hospitales, la Delegación de Hacienda a menos de dos horas de coche..., se ve con recelo la superioridad que Algeciras adquiriría. De volver algún día a la soberanía española, Gibraltar lo haría con unas condiciones de autonomía fiscales muy importantes. Ése sí es un plan que satisface a todos. La lucha sería entonces sobre si poner la capital en Algeciras o en el Peñón.

De momento, parece que González seguirá en el poder. El GIL, de Jesús Gil, no se ha atrevido a presentarse en Algeciras. Mientras tanto, los populares cuentan con pocas posibilidades y los socialistas purgan sus penas a causa de sus tránsfugas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1999