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CICLISMO Giro de Italia

"Yo de política no entiendo"

Ley del silencio, confesiones anónimas, petulancias: el pelotón bajo el 'síndrome Pantani'

La presentadora de la RAI, menuda y pizpireta, hace la pregunta de rigor en el improvisado estudio. "¿Pasta o arroz?". Ivan Gotti, maglia rosa, responde sin dudar: "Pasta". El público aplaude. El Giro sigue. Un nuevo líder, la misma pregunta. No pasa nada. Marco Pantani sigue refugiado en su casa, afueras de Cesenatico. 20 periodistas en su puerta. Un padre agresivo. Marco, ¿quieres hablar con alguien?, le preguntan los informadores. "Mañana hago público un comunicado. A lo mejor convoco una conferencia de prensa". No dice nada más. No confirma que quiera dejar el ciclismo. No desmiente su misantropía, su rabia contra la sociedad. El Giro sigue. El ciclismo está vivo, o eso parece. Pascal Richard, el ciclista ligón, se agarra a dos chicas, se hace fotos, sonríe con sus ojos claros.Aparece por la salida un grupo de ciclistas españoles. Tres del ONCE. "Eh, vosotros, ¿qué os parece como está esto tras lo de Pantani? ¿Habéis hablado entre vosotros? ¿Estáis preocupados por el futuro del ciclismo?" ¿Preguntas profundas? ¿Y la respuesta? "No sé, yo de política no entiendo", responde uno. Y se echa a reír. Una pancarta, enorme, reza: "¿No querías ser ciclista? Pues pedalea".

"No, no hablo, ése es un tema del que no vamos a hablar". Maltrecho pero vivo. Respira Daniel Clavero. Al final, noveno en la general. Segundo año consecutivo entre los diez mejores del Giro. Hace un año vivió en sus magras carnes la experiencia Pantani. No hubo un movimiento de solidaridad nacional cuando un hematocrito alto le expulsó al madrileño de la Vuelta 98. ¿Qué va a decir él de Pantani? A su lado, por allí sentado, está Prudencio Induráin. El hermano navarro habla un poco. Descorazonado. "¿Ah? Sindicato internacional de ciclistas. ¿Pero existe eso? No tenía ni idea". Prudencio Induráin está preocupado. "Sí, dicen que la ley es igual para todos, sí, pero esto de Pantani no me ha gustado nada, es triste para el ciclismo". Algo hay que hacer. Llega la voz anónima. Un ciclista a la oreja: "Lo de Pantani ha sido pura hipocresía. Le han quitado el Giro al mejor y lo va a ganar uno, y va a quedar segundo otro, y otro tercero, y así. Y todos ellos han tomado lo mismo". "Sí, pero no les han pillado", dice.. "

Io tifo Tafi" (yo apoyo a Tafi), dice Giovanni Spinosa, un fiscal al que le encanta ir en bicicleta y que acumula pruebas contra Michele Ferrari, Francesco Conconi y tantos otros que han contribuido a aumentar el nivel competitivo del deporte italiano. Por vías no lícitas, por lo que se ve. "Io tifo Tafi", el lema de la limpieza de sangre.

Y Andrea Tafi, el grandullón de voz aflautada, el pinta de buenazo que se mete en todos los charcos, pasa por allí con cara de triunfador. Su maglia de campeón de Italia atrae a los caza autógrafos. Tafi, el mismo que discutió con Pantani porque apoyaba los controles del CONI, se pone serio. "Tenemos que sentarnos todos con Verbruggen y encontrar una solución", dice. "No, no estoy feliz por el fin de Pantani, más bien todo lo contrario. Pantani no es mi enemigo y me fastidia que no esté aquí. Es un gran campeón y sigue siéndolo". Tras las flores, su verdad. "Los Mapei no han ganado nada este Giro, ¿verdad? No quiero decir que haya sido porque hemos ido a pan y agua, pero..." Y Virenque. ¿Qué significa Virenque? ¿De qué es símbolo? El ciclista francés también habla. Quiere darle un consejo a Pantani, él, que sabe como se siente uno cuando de repente alguien corta su hilo vital con la buena fama. "Le diría a Marco que se lo tomara con calma, que no intente regresar muy deprisa ni con ganas de revancha. Y a sus tifosi, que estén con él, que no le dejen solo, que los necesita".

Manolo Saiz no cree en tanto romanticismo. Es un hombre pragmático el director cántabro. Suma dos más dos y le salen cuatro. Y afirma en voz alta: "Creo en la honestidad de Pantani. Todos los valores fisiológicos están sujetos a una gran variabilidad y mientras nadie demuestre que Pantani ha tomado EPO, debo creer en su honestidad". Y sigue hablando, un discurso que lleva tiempo desgranando, parece que en el desierto del mundo ciclista: "Sí, estoy de acuerdo con los análisis de hematocrito del ciclismo. No, no estoy de acuerdo con que sólo se hagan en el ciclismo. ¿No somos o debemos ser todos iguales ante la ley? Y, sobre todo, no estoy de acuerdo con que seamos capaces de enterrar a Marco Pantani y mantener en los altares a Michael Jordan o a Mark McGwire, el bateador que admitió tomar anabolizantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1999