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Un cadáver en la cuneta durante tres horas

Los restos mortales quedaron esparcidos a lo largo de un kilómetro. El cadáver de aquel peatón estaba tan despedazado después de tres horas bajo las ruedas de los númerosos vehículos que transitan por la V-30, la autovía que flanquea el nuevo cauce del río Turia, que el personal de limpieza acudió ayer a recogerlo con una pala. Convencidos de que el tráfico se había cobrado la vida de otro perro. La Policía Local de Valencia cree que el accidente se produjo sobre las cuatro de la madrugada, cuando este hombre -que aún no ha sido identificado- caminaba hacia la ronda de circunvalación de Valencia, junto a los dos carriles de circulación rápida de la V-30. Fue atropellado en el kilómetro 5,080, a la altura del enlace con la autovía de Torrent. Vestía pantalones vaqueros, una camiseta de manga corta tan destrozada que aún se desconoce su color y unas zapatillas. Llevaba consigo un walkman y unas llaves. La policía no halló su documentación. El vehículo que lo arrolló, que tampoco ha sido identificado, se dio a la fuga. La oscuridad impidió que los conductores que recorrieron ese tramo en las tres horas posteriores y acabaron de destrozar el cadáver se percataran de que los fragmentos esparcidos sobre el asfalto pertenecían a un ser humano. Hasta que a las siete menos cuarto de la mañana el responsable de mantenimiento de la autovía pasó por allí y descubrió un "bulto" en mitad de la calzada, según informa la Policía Local. Pensó que se trataba de un perro atropellado y llamó a la contrata que se encarga de limpiar la carretera. Cuando los operarios llegaron con una pala para retirar los restos del supuesto can se dieron de bruces con el macabro hallazgo. Poco después de las siete alertaron a la Policía Local y a la Guardia Civil. Y empezó el caos circulatorio. Los agentes cerraron al tráfico los dos carriles de circulación rápida en sentido Barcelona y Madrid para que el forense recogiera los fragmentos diseminados de la víctima y el juez efectuara el levantamiento del cádaver. Durante toda la hora punta de tráfico al inicio de la jornada laboral estuvieron colapsados los accesos a Valencia por el sur. Se formaron cuatro kilómetros de retención en la V-30 (del kilómetro 1 al 5) y otros tres en el enlace con la Pista de Silla (N-332). Según Tráfico, el atasco se prolongó hasta las diez de la mañana. Los agentes de la Policía Científica tomaron muestras para tratar de identificar el cadáver, cuya edad y nacionalidad se desconocen. Pero los investigadores reconocen que los más difícil será averiguar quién lo atropelló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999