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Entrevista:

ANTONIO PERUMANES PRODUCTOR AUDIOVISUAL "El problema no es el dinero, sino la decisión y la creatividad"

Antes de desempeñar su actual trabajo, el sevillano Antonio Perumanes (Marchena, 1963) fue actor, ayudante de cámara y productor. Hoy alterna la docencia en un instituto con la realización de proyectos audiovisuales, experimentales e independientes. Entre los títulos que componen su filmografía destacan Mortaja, Mujeres desnudas, Espacios internos y La muerte de nuevo. Recientemente, este creador dirigió un taller en el primer encuentro de jóvenes creadores de la provincia de Cádiz, Frontera Sur, dedicado a las artes visuales cara al próximo milenio. Pregunta. El hecho de vivir en un pueblo, ¿no supone un lastre para moverse en un territorio como el suyo? Respuesta. Creo que no. Me vine a vivir a Zahora precisamente para encontrar la parte más vitalista que todos llevamos dentro. Es el encuentro con la naturaleza, con la tierra, contigo mismo. Dados los actuales avances de la tecnología, es fácil establecer comunicación con los sitios más remotos. Pero el conocimiento está dentro de cada uno. P. El acceso a ciertos canales de comunicación, a veces, se escapa de la capacidad económica del artista. ¿Cómo se las apaña? R. Yo no me quejo ni de la Junta, ni de Canal Sur, ni de nadie. Todo son pruebas, todo es aprendizaje. Creo que actualmente puedes producir con poco dinero, el problema es que no hay decisión ni creatividad. Yo defiendo la búsqueda de formas alternativas de financiación, hay que buscar otras vías, colaborar con técnicos y empresas de servicios, siempre conservando la independencia. P. ¿Los dueños del dinero son los nuevos censores? R. Hay una censura implícita, de la que no somos conscientes, pero que nos tiene absolutamente amordazados a la hora de trabajar fuera de lo socialmente admitido. El artista está metido en esa vorágine y no es capaz de salir de ella, pero el problema no está en que la censura exista, sino en la falta de consciencia de que existe. P. ¿El audiovisual andaluz está saliendo de su noche oscura? R. ¿Lo dices por Solas? P. Bueno, en cierto sentido, es la buena noticia, ¿no? R. Yo creo que el fenómeno de Solas es un caso aislado, pero soy optimista. ¿Por qué no pensar que todo va a cambiar? Que se pueda crear una mínima infraestructura, que hoy no existe, que haga posible una producción regular... En los últimos años, aquí se habrán hecho cuatro o cinco largometrajes, y en el vídeo documental la producción es cada vez menor. También sería deseable lograr una mejor formación de las jóvenes generaciones, que sean capaces de entender que existen herramientas en las nuevas tecnologías mucho más allá de los límites de la narración convencional, haciendo un uso adecuado y sin abusar de ellas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 1999