EL REY CORRIÓ EN MONTMELÓ
"Impactante". Así describió el Rey su experiencia al bajarse del coche de fórmula 1 en el que dio tres vueltas al Circuit de Catalunya, alcanzando una velocidad de 280 kilómetros por hora. Fiel a su afición a los deportes de motor, don Juan Carlos no quiso perderse el Gran Premio de España de ayer y tuvo la oportunidad de subir, como pasajero, al McLaren conducido por el ex piloto británico Martin Brundle. Se trata de un coche con dos asientos, construido especialmente para poder realizar exhibiciones y acoger a huéspedes de honor. El Rey tuvo que someterse a las estrecheces del habitáculo y a las incomodidades habituales de los pilotos, incluido el uso de un mono ignífugo y de un casco. Como espectadores de la experiencia estuvieron presentes la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín, y el duque de Lugo, Jaime de Marichalar. Al término del gran premio, el Monarca entregó el trofeo al vencedor, el finlandés Mika Hakkinen, precisamente de la escudería McLaren, y éste, a su vez, le regaló su casco de competición.-


























































